Con la intención de construir caminos de paz, los promotores de Diálogo Nacional por la Paz se encargaron de sistematizar y diseñar propuestas para llevar la paz a los territorios del país, mediante un documento que se está poniendo a disposición de personas interesadas en la construcción de la paz.
Se trata de una iniciativa impulsada principalmente por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), junto con la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús y la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos y Religiosas de México, así como la Dimensión Episcopal para los Laicos.
El documento que se editó en enero de este año se denomina “Metodologías para la construcción de la Paz”. Se presentará en Mérida el 24 de febrero a las seis de la tarde en la Prepa Ibero, en San Ramón Norte.
A cargo de ello estará el padre Jorge Atilano González Candia S.J., director ejecutivo de Diálogo Nacional por la Paz.
Como se recordará, esta iniciativa surgió en 2022, luego del asesinato de los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar en Cerocahui, Chihuahua, hecho que detonó un llamado amplio a reflexionar sobre la crisis de violencia en el país.
A raíz de esto, Diálogos por la Paz promovió una serie de foros y encuentros regionales, con la participación de académicos, organizaciones civiles, iglesias, empresarios y ciudadanos, a fin de elaborar diagnósticos locales sobre inseguridad y construir una agenda nacional de paz.
Esto, para impulsar una estrategia que no se limite al ámbito gubernamental, sino que involucre a la sociedad civil organizada y comunidades locales, promoviendo diálogo, corresponsabilidad y reconstrucción del tejido social.
En el documento se plasma, como su nombre dice, una metodología para construir la paz desde distintos ámbitos.
Según se indica en la presentación, el documento tiene el objetivo de describir diversas metodologías para ejecutar proyectos locales de paz que permitan mejorar el tejido social, la seguridad y la justicia.
“Estas metodologías son el resultado del esfuerzo de diversas organizaciones sociales que, desde su ámbito local, han respondido a la situación de violencia para construir caminos de paz”.
“La violencia en México, reflejada en una diversidad de formas, está dejando un dolor difícil de sanar, pero también un deseo de comprometerse desde cada contexto para la construcción de la paz.
“Estas metodologías son elaboradas para quienes desean aportar a mejorar las condiciones del país desde su escuela, su colonia, su iglesia, su comunidad o gobierno local”, se apunta.
Son tres los pilares fundamentales para lograr la paz: la reconstrucción del tejido social, la construcción de seguridad y la transformación de los sistemas de justicia.
“Por reconstrucción del tejido social entendemos procesos de reconciliación y participación comunitaria.
“Por seguridad entendemos una ruta que va desde creación de espacios de escucha y reconocimiento hasta sistemas de cuidado comunitario.
“Por sistemas de justicia entendemos la instauración de protocolos para atender a las víctimas y reeducar a los victimarios”.
Mediante 14 acciones locales por la paz, que pueden impulsarse en distintos sectores de la sociedad civil organizada y gobiernos locales, el Diálogo Nacional por la Paz promueve esos tres pilares.
Se enfatiza que el documento fue elaborado con un proceso amplio de escucha en todo el país, y se presentan una o dos propuestas metodológicas por cada acción local de paz que puedan animar la participación del sector al que corresponde.
Propuestas por la paz
En total se presentan 18 propuestas que se convierten en un itinerario de acción local por la paz.
La primera parte de texto aborda los siguientes temas: Víctimas de la violencia, Espacios de diálogo plural, Salud mental en familias y comunidades, Educación para la paz, Recuperación del espacio público y organización comunitaria y Mejoramiento de las condiciones de trabajo.
Asimismo, Comunidades comprometidas con la cultura del cuidado, Cultura de la hospitalidad, Prevención y atención de las adicciones, Cuidado del medio ambiente y Participación ciudadana en tareas de seguridad.
Además, Justicia restaurativa, mediación y transformación positiva de conflictos, Dignificación de la Policía y Transparencia y rendición de cuentas.
En la segunda parte se plasma el camino para la aplicación de las metodologías, bajo la premisa “Te escucho: ¿me escuchas?”
El segmento “Te escucho” cuenta con los apartados: Sensibilizar: la chispa inicial; El primer encuentro significativo: Compartir la “historia del yo”; Comprender: Construir la “historia de nosotros”; Transformar: Vivir la “historia del ahora”; Revincular: Multiplicar el impacto; y Renovar: Celebrar y sostener el proceso.
El segmento II, dedicado a la pregunta “¿Me escuchas?”, aborda temas como: Sensibilizar: La conversación como manera de hacer comunidad; Encuentro: Mirar y entender el problema; Comprender: Cómo abordar un problema; Transformar: Elegir el camino del cambio que buscamos; Revincular: Acción compartida; y Renovar: Implementación de la metodología.
