El crecimiento de la flota pesquera de mediana altura y de las embarcaciones recreativas en los últimos 10 años empieza a generar presión en los espacios del refugio pesquero de Progreso, por lo que ya debe considerarse un plan para ampliar las áreas de resguardo, sobre todo ante la temporada de huracanes, declaró Enrique Sánchez Sánchez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera (Canainpesca).
“Todavía no estamos saturados, pero con el incremento de las embarcaciones llegará un momento en que la dársena ya no tendrá capacidad suficiente. Actualmente hay unas 2 mil lanchas de recreo, cuando hace 10 años eran alrededor de 700. En el caso de las embarcaciones pesqueras, pasamos de 400 a unas 700. Todo eso nos acerca a la saturación”, expuso.
En entrevista con el Diario, el empresario manifestó su preocupación por el aumento de embarcaciones en la dársena de Progreso, situación que representa un desafío para la seguridad marítima y la operación del refugio pesquero.
Además, explicó que, aunque la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) construyó peines y asignó espacios en los dos puertos de abrigo, el crecimiento de la flota continúa reduciendo la disponibilidad de sitios seguros para resguardar las embarcaciones.
El líder pesquero subrayó la necesidad de establecer un ordenamiento más eficiente y proyectar nuevos espacios para garantizar la protección de las embarcaciones pesqueras, principalmente durante la temporada de ciclones tropicales.
Respecto a los muelles públicos, señaló que ya se realizaron mejoras en los peines del lado de Progreso y continúan los trabajos en la zona de Yucalpetén.
“La vida útil de estas estructuras puede alcanzar unos 30 años porque fueron construidas con concreto. Esperamos que las reparaciones avancen antes del inicio de la temporada de huracanes”, indicó.

Sánchez Sánchez advirtió que la saturación de la dársena puede generar complicaciones durante contingencias meteorológicas.
“La principal consecuencia es el riesgo de no poder acomodar adecuadamente las embarcaciones, como ocurrió hace dos años, cuando hubo que movilizar rápidamente las lanchas para resguardarlas”, recordó.
El dirigente de Canainpesca reiteró que actualmente existen alrededor de 2 mil embarcaciones recreativas, cifra considerablemente superior a la de hace una década. Añadió que el crecimiento de la flota pesquera también contribuye a la presión sobre los espacios disponibles en el refugio.
Ante este panorama, consideró indispensable trabajar de manera coordinada con las autoridades para planear nuevas obras de infraestructura portuaria.
“Es fundamental sentarnos a programar un nuevo dragado y analizar la creación de más espacios de refugio para los barcos pesqueros. Debe elaborarse un proyecto que beneficie tanto al sector pesquero como al turístico”, puntualizó.
El entrevistado insistió en la necesidad de impulsar un plan integral que atienda la creciente saturación de la dársena de Progreso, con el fin de garantizar la seguridad de las embarcaciones y la sostenibilidad de la actividad pesquera en la región.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA
