La principal barrera para que la lengua maya se incorpore a la tecnología y la inteligencia artificial no está en el idioma, sino en los estigmas sociales que históricamente se han construido alrededor de las lenguas originarias.
Silvia Fernández Sabido, investigadora en CentroGeo, opina que “la principal barrera somos nosotros, como seres humanos”.
Ninguna lengua debería tener impedimentos naturales para acercarse a distintos temas, señala.
“La lengua maya, al igual que otras lenguas originarias, tiene una riqueza de conceptos y una cosmovisión que le permiten abordar cualquier tema, pero históricamente ha existido un estigma relacionado con factores sociales, económicos y de poder que ha limitado su incorporación a determinados espacios”, indica.
La especialista dice que actualmente ya existen desarrollos tecnológicos en lengua maya, entre ellos videojuegos y otras herramientas que buscan acercar la tecnología a los hablantes.
Por ello, manifiesta que uno de los principales problemas es que estos proyectos no siempre son conocidos, debido a la falta de espacios donde puedan mostrarse.
Al mencionar herramientas como Google Translate, recuerda que el maya yucateco ya forma parte del traductor y, aunque reconoce que al principio no ofrecía buenos resultados, considera que “cada día es mejor” porque se está alimentando de la comunidad.
La investigadora destaca también que, aunque empresas como Google cuentan con recursos que difícilmente pueden compararse con los disponibles para proyectos comunitarios, éstos últimos tienen una ventaja en cuanto a la pertinencia cultural.
“La gente sabe lo que necesita”, comparte.
Y explica que quienes trabajan desde las comunidades conocen de primera mano qué herramientas pueden ser útiles para sus propias necesidades, por lo que los desarrollos tecnológicos hechos desde esos espacios pueden tener un impacto distinto.
Silvia Fernández Sabido proyecta que en el futuro habrá cada vez más aplicaciones desarrolladas en lenguas originarias como el maya; sin embargo, subraya que el reto está en que sean creadas dentro de las propias comunidades.
“Si son desarrolladas dentro de la comunidad no solo son desarrollos, son desarrollos útiles para la gente”, afirma.
Asimismo, la investigadora atribuye la permanencia de la lengua maya en Yucatán al trabajo de personas mayahablantes que han logrado convertirse en figuras importantes dentro de la sociedad y que sirven como referentes para las nuevas generaciones.
Al contar con referentes se rompe la idea de que hablar maya limita las posibilidades de desarrollo personal o profesional, explica.
“Ahora hay gente que se sienta aquí y dice, yo quiero ser como él, yo quiero ser como ella”, ejemplifica.
De igual manera, recuerda a figuras como la antropóloga Hilaria Maas Collí, a quien describe como una leyenda de la lengua maya y de quien tomó clases. Incluso relata que cuando ella aún vivía buscó acercarla a alumnos y niños de comunidades para que conocieran su trayectoria y pudieran preguntarle cómo había llegado hasta ese punto.
Su intención era que los jóvenes pudieran verla como un ejemplo de que era posible desarrollarse profesionalmente sin dejar de lado la lengua que ya hablaban.— Karla Acosta Castillo
Recuerda a “una leyenda de la lengua maya”
Silvia Fernández Sabido, investigadora en CentroGeo, recuerda a figuras como la antropóloga Hilaria Maas Collí, a quien describe como una leyenda de la lengua maya y quien fue su maestra.
Trayectoria.
Cuando ella aún vivía buscó acercarla a alumnos y niños de comunidades para que conocieran su trayectoria.
Ejemplo
Su intención era que los jóvenes pudieran verla como un ejemplo de que era posible desarrollarse profesionalmente sin dejar de lado la lengua que ya hablaban.
