CIUDAD DE MÉXICO.— Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) participaron en una consulta nacional para aceptar o rechazar el acuerdo salarial pactado por la dirigencia sindical y las autoridades del instituto, en medio de exigencias de un aumento de 10%.
La propuesta contempla un incremento de 2.9% al sueldo tabular y de 3.9% al Concepto 11, para un total de 6.8%, recuerda Latinus.
La votación comenzó a las 7 de la mañana, con cierre previsto a las 9 de la noche, en más de 600 hospitales y clínicas del país.
La consulta, dirigida a más de 450 mil empleados sindicalizados, transcurrió entre denuncias de desorganización, papeletas sin folio y cuestionamientos sobre su legalidad, aunque algunos trabajadores reportaron una jornada ordenada.
Rafael Soto, enfermero de cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI y vocero disidente, denunció anomalías operativas y acusó provocaciones de delegados sindicales.
“Esperaría que mínimamente estuvieran foliadas para saber cuántas entran y cuántas salen”, expresó sobre las boletas, y cuestionó que la dirigencia actúe como juez y parte al encargarse del conteo.
Los trabajadores exigieron contar los votos uno por uno ante sus representantes y levantar un acta para garantizar la transparencia, señaló Eduardo Vinicio Martínez González, representante de jubilados y pensionados del IMSS, en entrevista con El Universal.
Afirmó que había una amplia participación desde temprano, aunque todavía no contaban con una cifra de votantes, tras la marcha del martes contra el acuerdo salarial.
Entre quienes rechazaron la propuesta, Enrique Hurtado, del área de terapia respiratoria, calificó el incremento como un “pseudoaumento” y cuestionó la falta de claridad sobre la participación de recursos de la Afore. Por su parte, el enfermero Omar Jiménez señaló que las demandas también incluyen resolver la falta de insumos y cubrir las plazas vacantes para brindar una atención adecuada.
En el Hospital Carlos McGregor, la enfermera Miroslava Vargas optó por abstenerse y desconoció la validez de la consulta. Acusó al sindicato de organizarla para frenar un congreso extraordinario y evitar rendir cuentas sobre el fondo de huelga; también denunció que no se verificaba la pertenencia de los votantes al gremio: “No piden el tarjetón como antes, sólo la credencial para votar, y no hay folios para respaldar el voto”.
Otros empleados, como Benjamín, trabajador del Centro Médico Siglo XXI, describieron el procedimiento como sencillo y ordenado, aunque atribuyeron su realización a la presión de la movilización del martes.
