El Ayuntamiento de Mérida canaliza las operaciones al motor de pago certificado de los bancos y analiza los registros para detectar movimientos anómalos, informa su directora de Innovación y Gobierno Inteligente
El Ayuntamiento de Mérida canaliza las operaciones al motor de pago certificado de los bancos y analiza los registros para detectar movimientos anómalos, informa su directora de Innovación y Gobierno Inteligente

En el Ayuntamiento de Mérida se cuida a los ciudadanos que hacen trámites en las oficinas municipales: primero, el municipio no guarda ni un solo dato bancario de los ciudadanos, y segundo, ante los ciberataques diarios mantienen sus protocolos de ciberseguridad las 24 horas, los 365 días del año.

Así lo afirma Lisette Estrada Ortega, directora de Innovación y Gobierno Inteligente, al explicar las garantías de ciberseguridad municipal.

Además, anuncia que Mérida ya trabaja en la creación de un Centro de Respuesta a Incidentes (CCIR) municipal, derivado del Comité de Inteligencia Artificial y Ciberseguridad, para coordinar en forma estructurada la atención de ataques y la canalización de reportes a la Policía Cibernética estatal.

Según recuerda, con la reciente puesta en marcha de MIDigital y su adhesión el pasado martes 12 a la Alianza México Ciberseguro, Mérida busca que la expansión de sus más de 70 trámites totalmente en línea avance al mismo ritmo que la protección de datos personales y la prevención de fraudes digitales.

En entrevista concedida al Diario sobre las medidas de protección para quienes acuden a pagar impuestos o por algún trámite en el Ayuntamiento, la funcionaria explica que uno de los primeros puntos que tienen es que cada operación se canaliza directamente al motor de pago certificado de los bancos.

Los movimientos quedan registrados en bitácoras que luego se analizan para detectar patrones anómalos o posibles fraudes.

El municipio no almacena ninguna información bancaria de los ciudadanos, remarca la funcionaria.

Además, todos y cada uno de los movimientos que los ciudadanos hacen en su portal quedan registrados en un log que se analiza para identificar tendencias que puedan resultar en fraudes.

Al inicio de 2026, señala, la tesorera reportó ciertas actividades sospechosas, muchos intentos de pago de un solo predio entre los que sí fueron efectivamente pagados mediante transacciones autorizadas por los bancos.

“Se pudo suponer que era una suplantación de identidad, pero sin ninguna afectación al erario municipal porque el banco aceptó la transacción, el dinero cayó en las arcas municipales”.

“Sin embargo, pudieron haber sido con tarjetas que no necesariamente eran de los dueños de los predios, de ahí la alerta que tuvimos”, relata.

Lisette Estrada reconoció que “todos los días” la infraestructura digital del Ayuntamiento enfrenta intentos de intrusión, incluso desde otros países, principalmente dirigidos al robo de credenciales de acceso.

Por ello, afirma, se aplican cambios obligatorios de contraseñas, autenticación de doble factor y monitoreo las 24 horas los 7 días a la semana para reducir la ventana de uso de datos filtrados.

“Hemos sido atacados. Que haya tenido un resultado favorable es donde está un poco la diferencia, todos los días tenemos intentos de ataque que intentan acceder a nuestros sistemas o hacer vulnerables nuestras páginas, eso realmente es un acto de todos los días”, admite.

Sin embargo, puntualiza que, tienen todos esos mecanismos para identificarlos y frenarlos para poder decir: “Oye, estas peticiones realmente son fidedignas, vienen de una dirección válida o nada más están intentando hacer ataques, tenemos todos los protocolos para identificarlo y tomar diferentes acciones”.

Sobre los ataques más comunes, la directora revela que son los intentos de robo de información de las credenciales de acceso.

“Buscan tu usuario y tu contraseña que pueden ser de acceso a nuestros colaboradores, a su correo electrónico o a sus sistemas, que pueden ser vulneradas y las venden”, abunda.

La entrevistada hace notar que hay cosas que no pueden controlar, pero los mecanismos internos son cada par de semanas, cuando las contraseñas sí o sí tienen que cambiarse.

Eso les da una brecha muy pequeña entre que se roban la información, la publican y la venden para que sigan siendo válidos esos datos, dice. Con estos mecanismos preventivos no podemos asegurar que la información no sea expuesta, pero no podrían hacer uso de ella de manera fidedigna porque estas credenciales ya no son válidas.

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.