El sector empresarial de Yucatán respalda la necesidad de mejorar el ingreso de los trabajadores, pero pide que los próximos incrementos al salario mínimo consideren la capacidad financiera de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), ante la acumulación de obligaciones laborales y la próxima reducción de la jornada semanal a 40 horas.
La Canacintra Yucatán, Coparmex Mérida y la Canacome coinciden en que una pausa en los aumentos extraordinarios al salario mínimo podría aliviar de manera temporal los costos de las empresas, pero no resolvería los problemas estructurales que enfrenta el empleo formal.
Los dirigentes empresariales proponen medidas como la deducibilidad total de las prestaciones laborales, estímulos fiscales para las empresas que generen empleos formales y una reducción gradual de las cargas impositivas y de las cuotas vinculadas a la nómina, especialmente para los negocios de menor tamaño.
Esteban Roche Rivero, presidente de la Canacintra Yucatán y del CCE estatal, señala que el costo de mejorar los ingresos de los trabajadores recae actualmente en las empresas formales, sobre todo en las Mipymes.
Por ello, considera necesario que el gobierno también participe en el esfuerzo.
“Pausar el incremento extraordinario al salario mínimo es una medida paliativa y temporal. Da un respiro momentáneo, pero no resuelve el problema de fondo”, expresa.
“Lo que se necesita son soluciones estructurales y de largo plazo que permitan sostener esa mejora en el tiempo”.
El dirigente propone que las prestaciones laborales sean deducibles al 100%, pues actualmente solo lo son de manera parcial.
Corresponsabilidad del Estado
También plantea estímulos fiscales para las Mipymes que generen empleo formal o concedan aumentos salariales por encima del mínimo, además de una reducción gradual y focalizada de los impuestos y las cuotas relacionadas con la nómina.
“Lo que pedimos es corresponsabilidad: que el Estado y el sector privado compartan el esfuerzo de mejorar el ingreso de los trabajadores, en lugar de que todo el costo recaiga en quien hoy sí genera empleo formal y digno”, señala.
Por su parte, David Reyes Aguiar, líder de la Coparmex Mérida, señala que el sindicato patronal respalda la mejora del salario mínimo desde 2016, al considerar que los trabajadores necesitan mayor poder adquisitivo para sostener a sus familias.
Sin embargo, advierte, los aumentos salariales y las nuevas obligaciones laborales pueden comprometer la capacidad de las empresas pequeñas para mantener sus operaciones y sus plantillas.
“Cuando a esa empresa le acumulas en menos de tres años el aumento de vacaciones, de prima vacacional y ahora la reducción de jornada a 40 horas, más un incremento extraordinario de doble dígito al salario mínimo, el resultado no es más formalidad, es menos”, dice.
El dirigente empresarial indica que algunas compañías optan por reducir personal, recortar horas de trabajo o trasladar parte de sus operaciones a la informalidad para evitar el cierre, decisiones que también terminan afectando a los trabajadores.
Por ello, considera necesario que la siguiente revisión salarial se base en criterios técnicos que permitan proteger el poder adquisitivo frente a la inflación sin comprometer la viabilidad de las empresas.
“Lo que pedimos para el próximo ciclo es sensatez técnica y equilibrio: un incremento que proteja el poder adquisitivo frente a la inflación y que al mismo tiempo deje espacio para que la Mipyme yucateca pueda absorber la reforma de jornada que viene y seguir sosteniendo empleos formales y dignos”.
“No podemos poner en riesgo la viabilidad de quien hoy sí genera empleo formal”, señala.
Ingresos familiares
José Enrique Molina Casares, presidente de la Canaco, considera que la mejora de los ingresos es fundamental para fortalecer la economía y el bienestar de las familias, pero señala que también se deben crear condiciones para que las empresas conserven su competitividad y sigan generando puestos de trabajo.
Las posturas de los tres organismos empresariales se suman a la discusión nacional sobre la política de incrementos al salario mínimo para 2027.
El planteamiento del sector patronal es limitar las nuevas alzas a la inflación y dejar en pausa los aumentos extraordinarios que, desde 2019, han buscado recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores.
El presidente de la Canaco Mérida, José Enrique Molina Casares, destaca que en Yucatán el 59% de la población ocupada se encuentra en la informalidad, lo que coloca a las Mipymes formales en una situación de competencia desigual, a la que se suman las mayores prestaciones laborales y la eventual reducción de la jornada a 40 horas.


