Rafael Echazarreta Torres en su intervención en el Congreso

Morenista pide aclarar legalidad del nuevo estadio

La polémica por la construcción del Estadio Sostenible de Yucatán llegó ayer al Congreso del Estado. Al final los diputados desecharon por mayoría un punto de acuerdo en que se proponía que el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento presenten los permisos y documentos que acrediten la legalidad y transparencia del proyecto.

En el punto de asuntos generales de la sesión plenaria del Congreso, el primero en mencionar el asunto del Estadio Sostenible, fue Rafael Echazarreta Torres, diputado de Morena, con la presentación de un punto de acuerdo, tras aclarar que no están en contra de las inversiones privadas, pero siempre y cuando se hagan con transparencia y legalidad.

“Por ello presentaré un punto de acuerdo dirigido muy enfáticamente a que tomemos conciencia, que es muy importante que se genere inversión pública en el Estado, así como inversión privada, pero esta última con buenas prácticas, una inversión con la que en su conjunto logremos una economía mixta, que tenga un alto impacto para la ciudadanía”, dijo.

“El estadio que se propone en el norte de la ciudad no es lo que queremos para Yucatán, no cuenta con los elementos necesarios, y aquí vamos a entrar en materia y vamos a generar algo que me parece democráticamente abierto, que es la duda razonable, y tenemos que escuchar a todos, inclusive a ellos”, añadió.

El diputado puso ejemplos de otros estadios, como el de BBVA de Guadalupe, Nuevo León, que se hizo en un espacio de 21.8 hectáreas, con una visión de crecimiento para la ciudad y el Estado, donde ha impulsado y dinamizado la economía, así como en su momento el Estadio Azteca se hizo en 25.9 Hectáreas a mediados del siglo XX y mantiene su viabilidad, y el Estadio Akron, antes Omnlife, en 41.4 hectáreas.

“Para ya no ir tan lejos”, citó el diputado, aquí en Mérida el parque de béisbol Kukulcán, tiene 8.5 hectáreas, sin considerar el estadio de fútbol Carlos Iturralde, que está junto, mientras que el Estadio Sustentable que se propone en el norte de la ciudad planean hacerlo en 4.2 hectáreas.

El diputado señaló que los estadios antes citados son ejemplos que tienen incluso estándares internacionales, en tanto el que se plantea “va a ser un caos vial, no solamente no cabe, no cumple con las normas que la propia ciudad y la ley solicitan”.

“Nos interesa que se aplique la ley de forma abierta, transparente, no solamente en la inversión pública, sino en la consolidación con la inversión privada, tiene que haber transparencia irrestricta a cómo desincorporamos y por qué desincorporamos patrimonio del Estado (en este caso donde funcionaba la normal Rodolfo Menéndez de la Peña), para ponerlo y servirle a intereses que no conocemos”, afirmó Echazarreta Torres.

El diputado propuso aprobar el punto de acuerdo, para que el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento presenten los permisos y documentos que acrediten el proyecto al Congreso.

“Con absoluto respeto a la división de poderes, se le solicita al Poder Ejecutivo Estatal y al Ayuntamiento de Mérida, sírvanse a presentar a este Congreso el Plan Maestro del proyecto general del Estadio Sostenible Yucatán, los estudios de planeación vial, de impacto ambiental, de desarrollo urbano y de impacto económico que seguramente deben de obrar ya como parte integral del proyecto, en virtud de que la obra es de interés prioritario y general del pueblo yucateco, ya que afectará e impactará el contexto urbano, el espacio público y el bien común de la sociedad, así como al interés público de la ciudadanía tanto de Mérida como para Yucatán”.

Se solicita que la información requerida sea presentada ante el Congreso, de manera presencial, en un plazo de cinco días hábiles, contados a partir del día de su notificación.

El primero en responderle fue Erik Rihani González, quien consideró que no se debe hacer uso de la tribuna para asuntos que se basan en simples especulaciones, que se debería elevar el nivel del debate, más cuando se trata de aprovechar por quienes solo buscan protagonismo con un proyecto que traerá inversión y la generación de empleos, que se traducirán en una mejor calidad de vida de los yucatecos, lo cual es vital en un ambiente de reactivación económica.

“No creo que se deba politizar (esta obra) usando como base simples especulaciones, y si el tema es por la vialidad, hay normas o reglamentos del orden municipal, estatal o federal y existen instituciones encargadas de aplicarlas y de vigilar su cumplimiento, además este no es un asunto que sea de incumbencia del Congreso”, agregó, al insistir en que se debe evitar caer “en la politiquería”.

Echazarreta Torres subió a responderle que entiende que el panista solo dijo lo que le ordenaron, “no se trata de un tema arbitrario, fue un planteamiento hecho con argumentos técnicos y sustentados, no es ninguna politiquería”, y pareciera que cuando se dice lo que no les gusta empiezan las represalias. “En todo caso, si tan seguros están (de) que es algo bueno, que lo sometan a una consulta, que se le pregunte al pueblo”.

De nuevo en la tribuna, Rihani González dijo que no se trata de ninguna represalia y tampoco defiende obra alguna, “simplemente es un asunto que no le atañe al Congreso, pero además el mismo gobernador declaró el día anterior que el proyecto tiene que cumplir con todo lo que marca la ley, de lo contrario no se hará”, y en términos similares se expresó también su compañero de bancada panista Jesús Pérez Ballote.

El debate subió de tono cuando la morenista Jazmín Villanueva Moo llegó a la tribuna y empezó diciendo: “Qué bonitos se ven los diputados panistas defendiendo a su gobernador, cuando lo que deberían hacer es salir a caminar en las calles y ver la realidad, y ojalá los medios de comunicación saquen, que salgan a ver los baches, que la gente ya no quiere elefantes blancos…”.

Al ver que el panista Rihani González se levantaba de su lugar, la legisladora, rompiendo el reglamento del Congreso que prohíbe dirigirse de la tribuna a los legisladores y sin que la presidenta de la mesa directiva, Ingrid Santos Díaz, diputada del PAN, la conminara al orden, expresó: “Diputado no sea grosero, no se vaya, quédese a escucharme, o va a que le digan qué tiene que decir…”.

En medio de su discurso siempre en contra del Estadio Sustentable, de nuevo rompiendo el reglamento, al ver que la mayoría de las legisladoras y diputados ya no estaban en sus curules y habían formado grupitos para platicar, la morenista les dijo: “Diputadas no sean groseras, siéntense a escucharme…”, sin que de nuevo la presidenta de la mesa directiva le diga algo para mantener el orden.

Cuando Fabiola Loeza Novelo, diputada del PRI, al sustituir por un momento a la presidenta de la mesa directiva, le hizo a ver a la morenista que incurría en violaciones al reglamento, pero Jazmín Villanueva la ignoró y siguió su intervención al mismo tiempo que le llamaban la atención; de repente se viró para enfrentar a la mesa directiva diciendo que no le faltaba el respeto a nadie, y volvió a su discurso, comentando que ya estaba por terminar.

El panista Esteban Abraham Macari, también en la tribuna, pidió no polemizar este tema y que se eleve el nivel del debate.

Finalmente la presidenta de la mesa directiva puso a votación si se admitía el punto de acuerdo, que se desechó con el voto en contra de los 13 panistas (no asistió una) y los diputados de Nueva Alianza y el PVEM. Solo votaron a favor las bancadas de Morena (con cuatro integrantes), del PRI (tres) y el legislador del PRD.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA

 

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