Lucha anticipada puede complicar gestión de AMLO
CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— La pugna política por la sucesión del presidente Andrés Manuel López Obrador complicará la gestión del gobierno mexicano, al adelantarse dos años la batalla por convertirse en el líder del partido en el poder.
En la política mexicana esta pugna quedaba tradicionalmente soterrada y solo ya en el último año del sexenio se desvelaba o destapaba el sucesor, lo que disminuía a partir de ese momento el poder y capacidad de acción del Presidente.
“En esta ocasión, por decisión del propio López Obrador, la pugna se ha precipitado entre integrantes del gobierno y otros claramente posicionados para sucederle”, explicó a EFE el doctor Javier Oliva Posada, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Los expertos no se ponen de acuerdo sobre el porqué de López Obrador para adelantar en más de dos años una batalla que producirá un desgaste y desencuentros importantes entre los aspirantes a proseguir el “movimiento transformador” que pretende Morena, el partido oficialista.
Según Oliva Posada, la decisión de López Obrador fue medida y pensada para generar un debate y para que los aspirantes puedan debatir de una manera abierta y democrática sus opciones.
“Ello producirá una batalla inédita y muchas fricciones lo que supondrá un preocupante desgaste personal y de la propia gestión del gobierno”, opinó el profesor Oliva Posada.
El propio López Obrador ha dado la lista de los aspirantes a sucederle, algo también insólito en la política mexicana porque el Presidente no se pronunciaba hasta que desvelaba su candidato.
Los “destapados”
La jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; el canciller Marcelo Ebrard, la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier; la secretaria de Energía, Rocío Nahle, y los embajadores ante la ONU y Estados Unidos, Juan Ramón de la Fuente y Esteban Moctezuma, son los seis candidatos citados por López Obrador.
De esos candidatos los dos aspirantes más claros son Sheinbaum y Ebrard, que no ocultan sus ambiciones, como lo demuestran ya en sus campañas de posicionamiento y propaganda.
López Obrador tampoco oculta su preferencia por Claudia Sheinbaum, al darle con frecuencia un inusitado protagonismo, como ocurrió anteayer miércoles, al sentarla en primera fila en su discurso del III Informe de Gobierno, justamente al lado de su esposa, Beatriz Gutiérrez-Müller.
Claudia Sheinbaum encabeza también el respaldo de los votantes, según una reciente encuesta del periódico Reforma con un 26 %, tres puntos por encima de Ebrard, mientras que el resto de los aspirantes están mas distanciados: Margarita Zavala, 17 %, y Ricardo Anaya 15 %, ambos del PAN.
La tradición del “tapado” en la política mexicana es legendaria y los presidentes priistas jugaban con esa carta hasta el último momento, lo que generaba frenéticas disputas entre los principales aspirantes.
El profesor Oliva no descarta que López Obrador juegue esa carta oculta dado que, aunque pretende que sea una selección abierta, su influencia y su última palabra serán determinantes.
José Antonio Crespo, analista del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), lanzó la hipótesis de que ese primer “tapado” puede ser Adán López, el flamante nuevo secretario de Gobernación, amigo personal de López Obrador y un político cuya mayor virtud, se considera, es la lealtad al Presidente.
Oliva Posada lo descarta totalmente porque, en su opinión, López Obrador busca un sucesor de “mayor protagonismo”, una figura que asegure el continuismo de su proyecto político, pero que sea menos subordinado y capaz de vencer al candidato del frente opositor en las elecciones de 2024.
Sucesión Consideraciones
Analistas coinciden en que la primera opción de AMLO, influido por su esposa, sigue siendo Claudia Sheinbaum.
Del lado del Presidente
Aunque Morena perdió popularidad en las elecciones del pasado junio en las alcaldías de CDMX, y eso le ha restado protagonismo, Claudia Sheinbaum sigue siempre al lado del Presidente en los actos oficiales y recibiendo todo tipo de elogios.
Ofrece dar batalla
Ebrard, el político con más peso y experiencia entre los aspirantes, ya ha confirmado que dará la batalla por suceder a López Obrador como lo demuestra su permanente presencia diaria bien sea destacando el número de vacunas recibidas contra el Covid-19, dando la bienvenida a refugiados afganos o proponiendo a los senadores de Morena la sustitución de la OEA.
Afronta un desgaste
Tras presentar el miércoles si tercer informe de Gobierno, López Obrador afronta, de esta forma, un eventual desgaste político en su segunda parte de sexenio.
