Hechos desconcertantes, traiciones absurdas, soluciones estúpidas a problemas que solo empeoraron los conflictos que ya existían, y si no existían los inventaron con las babosadas que hicieron…

Así define el caricaturista José Antonio Garci Nieto parte de lo que se puede encontrar en el libro ‘Ideotas presidenciales’, de su autoría, que vio la luz en semanas recientes.

Se trata del primero de dos tomos, que está ya disponible en las librerías y en establecimientos digitales. El segundo se publicará en diciembre próximo.

Garci Nieto, colaborador de Diario de Yucatán, explica en una entrevista el contenido de este libro, que se suma a una lista de obras que ha publicado desde hace varios años con el humor como sello característico:

—El libro es una serie de monografías como las que comprábamos en la papelería sobre los gobernantes de México. Muestra a cada presidente desde la perspectiva de estupideces que hicieron o nos dejaron de herencia.

—Es un recuento de cada gobernante, desde Juan de O’Donojú, último virrey de la Nueva España, hasta Andrés Manuel López Obrador.

—El libro está dividido en dos partes porque, aunque las monografías son pequeñas, “no te la acabas”.

“Nadie les gana”

“Es que nadie les gana (a los presidentes) en hacer pendejadas”, subraya José Antonio Garci. “Por eso salió muy grande, porque son un montón, aunque traté de condensarlas en las más divertidas”.

La primera parte de que consta este libro abarca desde Juan de O’Donojú hasta Victoriano Huerta. La segunda —que se publicará en diciembre, como ya indicamos— partirá del período de Venustiano Carranza hasta llegar a López Obrador.

“La verdad es que no es un libro de historia”, precisa el autor. “La única promesa que le hago a la gente que tenga la bondad de leerme es que se va a divertir. Está hecho con esa idea, de que la pase bien con las babosadas que hicieron los gobernantes”.

Y subraya: “Todo es verídico. Lo que viene en ‘Ideotas presidenciales’ son casos de la vida real, como diría Silvia Pinal. No lo hago con rigor histórico, ni con afán didáctico, sino con rigor humorístico…”

A pesar de esa observación, no deja de señalar que sí termina siendo un libro de la historia de México porque aborda hechos reales y recorre lo que hicieron todos los gobernantes del país de 1821 a 2022.

¿Quién es el autor?

Garci Nieto comenzó en el mundo de la caricatura desde muy pequeño. Ha trabajado para diferentes publicaciones nacionales desde los 16 años de edad. Hoy tiene 54.

Estudió Comunicación Gráfica e Historia del Arte en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y desde 1990 ha sido guionista en diferentes proyectos de radio y televisión, principalmente en programas de comedia. Entre los comediantes para los cuales ha escrito figuran Andrés Bustamante, Víctor Trujillo, Eugenio Derbez, Israel Jaitovich y Los Mascabrothers.

Como guionista ha participado también en las películas de dibujos animados La leyenda de la Nahuala y Nicté.

“Empecé a publicar caricaturas cuando tenía 16 años. Ahora tengo 54, así que llevo casi cuarenta años de caricaturista”, apunta el entrevistado. “La verdad es que siempre quise ser caricaturista, nunca otra cosa. Yo estudié Diseño en la UNAM, pero para ser caricaturista no hay carrera. En todos los premios de periodismo hay premio de caricatura, pero en ninguna escuela te enseñan a hacer caricatura”.

Al retomar el tema de “Ideotas presidenciales” explica que invirtió dos años de investigación en el libro, para hallar los elementos más representativos de cada presidente.

“Está ilustrado con caricaturas que tratan de condensar o decir, en una sola imagen, qué fue lo que hizo o le pasó a ese gobernante”, abunda. “Son un chorro de capítulos, unos breves y otros extensos porque hay gobernantes que solo ellos podrían hacer un libro, como Antonio López de Santa Anna, Benito Juárez o Maximiliano”.

“Está hecho de manera cronológica y te muestra las fechas en que gobernaron… Tiene una especie de línea de tiempo muy clara. Puedes ver cómo las estupideces que se les ocurrieron se vuelven como estafeta y el que recibe esa bomba de tiempo tiene que inventar algo para desactivarla o al menos administrarla sin que le estalle y pasarla a otro”

Según explica, este primer tomo incluye las monografías de 25 gobernantes.

“Vienen frases insólitas de estos cuates, anécdotas raras”, continúa. “Tuvieron que lidiar con diferentes cosas que les pasaron. Hay consideraciones muy chistosas e irónicas sobre lo que les pasó para poder sacar la chamba, porque al final era lo que hacían: administrar un desastre, como a la fecha pasa”.

Sobre la forma en que concibió “Ideotas presidenciales”, el caricaturista dice:

“He escrito muchos libros desde la perspectivas de pendejadas. Soy caricaturista y los caricaturistas somos cazadores de pendejadas. Buscamos el error, lo absurdo, hasta encontrar lo esencial, lo verdaderamente básico y definitivo de esa tontería y lo amplificamos, lo hacemos enorme.

“Si los filósofos buscan llegar a la verdad a través de la razón, ellos (los caricaturistas) buscan llegar a la mentira a través del humor. Y, paradójicamente, muchas veces encuentran la verdad más que los filósofos.

“Eso mismo hago, con esa visión de caricaturista, con la historia de México. Había sacado libros como ‘Pendejadas célebres de la historia de México’, ‘Más pendejadas célebres de la historia de México’, ‘La pendejísima historia de las elecciones en México’… y ahora que vino todo esto del cambio y la transformación se me ocurrió hacerlo (‘Ideotas presidenciales’) porque ahora la figura de un gobernante se ha vuelto muy importante, ya que hemos vuelto al culto del caudillo”.

En cuanto al humor llevado a la política y, por ende, a temas cruciales de la vida nacional, Garci Nieto enfatiza:

“El humor es una perspectiva. Las broncas están allí y el asunto es cómo las ves. Te voy a poner un ejemplo de algo que tengo en ‘Ideotas presidenciales’: sabemos que Santa Anna perdió una pierna. ¡Imagínate!, una tragedia. Puedes tomarlo como un azote o tomarlo con la picardía y el humor con que la tomó Santa Anna, que cuando hablaba de la pierna perdida decía: ‘Yo cojo rico’, porque tenía dinero y era rico. Entonces, la perspectiva del humor te lo cambia todo. Y es un mecanismo de defensa. El humor es algo que nos permite manejar, tolerar, vivir las enormes broncas que tenemos en la vida, las enormes desgracias con que vivimos. Sin él nos volveríamos locos. Nos permite tomar una distancia para que no nos abrumen los problemas”.