CIUDAD DE MÉXICO.- Los códigos Quick Response (QR) son enlaces capaces de almacenar información y son útiles para dirigirte de manera directa hacia sitios web. Tal como su nombre lo indica, basta con un escaneo para adentrarse de manera rápida al ciberespacio al que direccionan.
A partir de las políticas de cero contacto, implementadas en la pandemia del Covid, los códigos QR se han usado en diversos establecimientos. Debido a la facilidad al acceso de datos por medio del escaneo de códigos QR, los ciberestafadores encontraron una nueva ventana para el robo de información y para cometer crímenes en internet.
Profeco advierte sobre el QRLjacking y el QRishing
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) emitió, en la Revista del Consumidor, una advertencia para todos aquellos que suelen abrir códigos QR en los espacios públicos.
En el artículo de la Profeco se alerta sobre el riesgo de sufrir una nueva modalidad de estafa destinada al robo de datos y de dinero tras el escaneo de enlaces QR que redirigen a páginas de internet inseguras. Se señala que el riesgo de ser víctima de los ciberdelincuentes se potencia al momento de descargar archivos maliciosos y al instalar en los dispositivos aplicaciones fraudulentas.
La Procuraduría señala al QRLjacking y al QRishing como las dos modalidades de estafa por códigos QR más comunes. Siendo estas referentes al secuestro de cuentas de mensajería instantánea y a la suplantación de identidad para la solicitud de pagos, respectivamente.
Consejos para evitar ser víctima de ciberestafas
Para evitar el escaneo de códigos QR falsos y caer en manos de la ciberdelincuencia, la dependencia emitió una serie de recomendaciones que reducen el riesgo de ser víctimas del QRLjacking y del QRishing.
Uno de los principales consejos que brindan los expertos en ciberseguridad para evitar las estafas cibernéticas, es no escanear códigos que luzcan sospechosos y usar aplicaciones que permitan previsualizar los enlaces antes de abrirlos.
Tener instalado un antivirus en todos los dispositivos a través de los cuales te conectas a internet, así como mantener el sistema operativo del equipo actualizado.
Deshabilitación de acciones automáticas, como el acceder a sitios web, la descarga de archivos y las conexiones directas a las redes Wi-Fi.
Verificar sus transacciones al realizar pagos y dudar en todo momento cuando se hacen solicitudes de información personal.
