TAPACHULA (EFE).— El Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano (Comdhsem) señaló ayer martes que entre enero y agosto de 2022 registraron una cifra récord de detenciones en el sur de México.
De acuerdo con la organización, 249,295 personas fueron interceptadas en ese periodo, lo que equivale a un promedio de 1,025 personas detenidas diariamente en comparación con las 848 que se detuvieron en promedio en 2021.
Julissa García, originaria de Guatemala y representante del colectivo Promotores de Liberación Migrante, denunció que decenas de miles de personas permanecen detenidas por días, semanas y meses en condición de hacinamiento.
Además, dijo que durante su detención carecen de insumos biosanitarios, comen alimentos en mal estado y están incomunicados y desinformados, lo que ha generado graves impactos en la salud mental de las personas que se encuentran en detención.
“Este incremento es demasiado alto, es más del 100% de las detenciones que se habían visto. Generalmente son migrantes de todos los países centroamericanos, de Guatemala y personas mexicanas que intentan ingresar a los Estados Unidos”, aseveró.
Estas cifras fueron presentadas durante el segundo Foro de Reflexión “Panorama de derechos humanos desde la frontera sur de México 2022”, donde organizaciones relacionadas con la migración y con derechos humanos, y universidades intercambiaron reflexiones sobre cuatro ejes: militarización, ausencia de opciones de regularización, detención migratoria y derecho a defender derechos.
Militarización
Durante el evento, las organizaciones denunciaron la actuación de las fuerzas militares y de seguridad pública con fines de contención migratoria, quienes restringen el desplazamiento de las personas mediante perímetros de contención, seguido de persuasión y el uso de la fuerza física en detenciones individuales.
David Ruiz Pérez del albergue de la 72, originario de Tenosique, Tabasco, señaló que el norte de Chiapas es un punto fronterizo estratégico para las personas en movilidad.
Explicó que de la vía de El Ceibo a Tenosique, que es una hora de camino, no había retenes, “pero actualmente se puede observar un incremento de hasta un 50% en la presencia de retenes móviles en todas horas”.
De igual forma, denunciaron la ausencia del acceso a opciones de regularización, ya que han constatado el desmantelamiento de los sistemas de protección internacional en la región y en México, que se traduce en la falta de acceso de solicitud de asilo y regularización migratoria.
“Las políticas migratorias a nivel regional han sufrido un claro retroceso en la garantía de derechos humanos, que no reconocen las causas de fondo que obligan a las personas a abandonar sus países de origen, como son la raza, la pobreza, la violencia generalizada, los desastres climáticos, la represión política, entre otras”, dijo Julissa García.
Desventaja
Yuridia Salvador, responsable de incidencia del Centro de Derechos Humanos “Fray Matías de Córdova” en Tapachula, señaló que actualmente las personas solicitantes de refugio que intentan ingresar de manera formal a México no pueden entrar por los puntos formales, lo que los orilla entrar de manera irregular a territorio nacional.
“Como colectivo están observando y documentando… es que no hay vías para la regularización migratoria, para que las personas puedan ingresar de manera regular y puedan acceder a documentos, por el contrario, persiste la contención, detención migratoria y deportaciones”, puntualizó.
