CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— La guerra en Ucrania tiene por el momento un efecto limitado en la economía mexicana, poco dependiente del gigante ruso, aunque el impacto colateral en los precios de las materias primas amenazan con disparar la ya muy elevada inflación del país.

La invasión de Rusia a Ucrania se ha vivido en México con cierta tranquilidad a diferencia de Estados Unidos y de sus socios europeos, donde la nación latinoamericana tiene también un importante mercado.

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró la semana pasada con una ganancia del 2.14% a pesar de la invasión de Ucrania, y el lunes, pese a la escalada del conflicto, cerró con otra alza del 1.61%. Ello contrasta con los parqués europeos, que han cerrado con pérdidas en sus principales plazas tras la nueva tanda de sanciones a Rusia y la alerta nuclear declarada por Moscú.

Según datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Rusia fue en 2020 el 35 socio comercial de México a nivel mundial y el primero entre los países de Europa Central y Oriental, con un comercio bilateral de 1,291.8 millones de dólares.

El crecimiento de 5.7 % en las exportaciones registrado en 2020 se debió principalmente al incremento en las ventas mexicanas de automóviles de turismo (de pasajeros), teléfonos, cerveza de malta, azúcar y residuos y desechos de cobre y aleados. Los principales productos que México importó de Rusia en 2020 fueron urea, incluso en disolución acuosa, aleaciones de aluminio, productos intermedios de hierro o acero sin alear, y abonos minerales o químicos.

Además, Rusia es el 41 inversionista mundial de México, muy por detrás de Estados Unidos o España, por ejemplo.

México y Ucrania

Aunque la relación entre México y Ucrania es menor en términos comerciales, ambos países cuentan actualmente con cuatro tratados internacionales en las áreas de prevención de la evasión fiscal; cooperación educativa y cultural; cooperación científica, tecnológica y comercio y cooperación económica.

En 2020, el comercio entre Ucrania y México ascendió a 291.3 millones de dólares con México como segundo socio comercial de Ucrania en América Latina.

Aunque de manera inmediata no se prevén golpes duros a la economía mexicana, expertos ven una muy probable subida de los precios al consumidor —superior al 7 % actualmente— derivada del alza de las materias primas, especialmente del petróleo.

“No se descarta que alcance el nivel del 8%, y si el precio del petróleo llega a niveles máximos históricos, se podría llegar a niveles cercanos al 10%”, dijo la directora de análisis económico de Banco Base, Gabriela Siller, quien ve también una alta volatilidad en el desempeño del peso estos días.

La experta advirtió también de los peligros por el alza de los precios internacionales del petróleo —pues México es productor pero importa más — y de otras materias primas como el aluminio, el maíz o la madera.

“Insistiría en que el costo en términos económicos de la guerra no es tan importante, pero por supuesto que afectará la economía mexicana y va a tener efectos en la inflación”, agregó a su vez el politólogo de la UNAM Khemvirg Puente.

Puente recordó que la guerra ha ocasionado problemas por ejemplo para la panificadora mexicana Bimbo, que tal y como informó la propia compañía, paralizó por seguridad temporalmente sus operaciones en su planta ucraniana de Dnipro.

Gabriela Siller también pronosticó que para frenar la inflación el Banco de México elevará el tipo de interés al 6%. Según prevé, este subiría hasta el 8%, aumentando sustancialmente el costo de los préstamos y, previsiblemente, frenando el consumo en un momento en que el país se recupera a un menor ritmo del deseado.

 

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