CIUDAD DE MÉXICO.- La presencia del crimen organizado en México se extiende a lo largo de 1.96 millones de kilómetros cuadrados: exactamente 81% del territorio nacional, en donde 108 millones de mexicanos viven en riesgo potencial.

Las garras de los grupos criminales se han hecho presentes en el país por medio de ejecuciones, masacres, narcomantas, extorsiones, secuestros, videos amenazantes e, incluso, asesinatos de policías, políticos y funcionarios.

Estos hechos han sido detectados en mil 488 de los 2 mil 471 municipios que hay en el país. Las organizaciones delictivas con mayor presencia en México son el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa.

El primero opera en 28 estados; el segundo, en 24. Se ha detectado la presencia del Cártel del Golfo en 10; del Cártel del Noreste, en ocho; de La Familia Michoacana, en siete; de Los Zetas, en seis. De Los Templarios, en cinco; de Los Chapitos, en cuatro.

Organizaciones “menores” como los Beltrán Leyva, el Cártel de Caborca, Los Talibanes, Los Rojos, Los Salazar y Los Viagras actúan cada una en tres estados.

Tras una investigación de más de seis meses, que incluye datos del gobierno federal y las fiscalías estatales, así como la consulta de fuentes abiertas y la revisión exhaustiva de documentos hackeados a la Sedena por el colectivo Guacamaya, la firma AC Consultores preparó un voluminoso estudio.

En sólo 12 días del actual mes de junio, el país se sacudió con imágenes de sangre procedentes de todos los rincones de México.  Durante esos días se registraron 971 homicidios dolosos: un promedio de 80.9 diarios. Que engrosan la cifra de más de 158 mil muertes violentas ocurridas a lo largo del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

El reporte es una radiografía que explica esa violencia y habla de una crisis de criminalidad sin precedentes.  Según AC Consultores, en México existen 175 organizaciones criminales.

El Cártel Jalisco actúa en 427 municipios mexicanos. Los Zetas operan en 411; el Cártel de Sinaloa, en 293; La Familia Michoacana, en 103; el Cártel del Golfo, en 84; el Cártel del Noreste, en 63; Los Zetas Vieja Escuela, en 55, y el Cártel de Juárez, en 30.

Hay una inmensa constelación de grupos que dominan entre 20 y 50 municipios: Los Chapitos, Los Salazar, los Guerreros Unidos, Los Rojos y La Línea, así como organizaciones menos conocidas y citadas: Los Yglesias, El Cheturo, Los Chehuis, Los Coyunda, Los Reyes y Los Terán.

El documento expresa también el radio de influencia de cada uno de estos grupos. El Cártel de Sinaloa domina 674 mil kilómetros cuadrados. El Cártel Jalisco, 477 mil. El Cártel de Juárez, por su parte, mantiene presencia a lo largo de 153 mil.

Las células del Cártel Jalisco se mueven en lugares cuya población abarca en su conjunto 55 millones de personas. El Cártel de Sinaloa lo hace en sitios donde habitan 36 millones.

La Familia Michoacana, el Cártel del Golfo, La Unión Tepito y el Cártel de Tláhuac operan en centros donde conviven 47 millones de mexicanos. 

Del Cártel Jalisco no se reporta presencia en Sinaloa, Durango, Coahuila y Campeche. En el resto del país hay actividad de sus células. Según el documento, el Cártel de Sinaloa tendría también presencia en casi todos los estados, a excepción de algunos como Tamaulipas, Michoacán, San Luis Potosí, Querétaro e Hidalgo.

De las 175 organizaciones registradas, sólo 39 actúan en dos estados o más. Un total de 136 se mueven en sólo un estado de la República. De acuerdo con el estudio, existe un promedio de alrededor de 9.5 grupos criminales en cada estado de la República.

Así opera el crimen organizado en Ciudad de México

La Ciudad de México es la excepción: se registran 216% más organizaciones que en el resto del país. El estudio detecta la imparable actividad de 30 grupos delictivos en la capital de México.

Los más grandes son La Unión Tepito, La Fuerza Anti Unión, el Cártel de Tláhuac y células de La Familia Michoacana. Pero operan también grupos locales como el de Juan Balta, Los Tanzanios, Los Canchola, Los Rodolfos, Ronda 88, Los Molina, El Maestrín, El Hércules y El E.T. Según el documento, en la capital del país también existe presencia del Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación y los Guerreros Unidos.

El informe señala la presencia de organizaciones de colombianos y venezolanos (muchos de ellos dedicados al gota a gota) cuya actividad ha sido ubicada en 23% del territorio de la ciudad. En su totalidad, estos grupos ponen en riesgo potencial a 8.6 millones de habitantes.

Estados con mayor presencia de organizaciones criminales

Otros estados del país que superan la media nacional en cuanto a presencia del crimen organizado son Michoacán, donde se contabiliza la presencia de 24 grupos; Sonora, donde actúan 19; el Estado de México y Chihuahua, con 18 cada uno; Oaxaca, con 16; Guerrero e Hidalgo, con 14, respectivamente, así como Morelos y Puebla, con 11 grupos detectados en cada estado.

El estudio concluye que la presencia mayoritaria del crimen organizado en el país, medida incluso en kilómetros cuadrados, corresponde a los cárteles Jalisco Nueva Generación y de Sinaloa; y que en 49% del territorio se han asentado grupos como el Cártel de Juárez, Los Zetas, Los Salazar, el Cártel del Noreste, el Cártel del Golfo, La Línea, Los Chapitos y Los Zetas Vieja Escuela.

El Cártel Jalisco tendría en riesgo de seguridad —con sus respectivos efectos sociales y económicos— a 43.5% de la población de México. El Cártel de Sinaloa, a 28.6%.

Es la radiografía del avance del crimen organizado hasta 2023, el retrato de un país inmerso en una crisis de criminalidad sin precedente.