CIUDAD DE MÉXICO (EFE y AP).— El presidente Andrés Manuel López Obrador calificó ayer martes al gobernador de Texas, Greg Abbott, como “señor de malas entrañas” por sus recientes medidas que permiten a policías estadounidenses detener y deportar a migrantes.

“Es un señor de malas entrañas, un malo de malolandia”, dijo el mandatario, quien indicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México está haciendo trámites para impugnarlas dado que “son facultades del gobierno federal de Estados Unidos y está usurpando funciones”.

El lunes, Abott firmó en Brownsville, localidad fronteriza con México, un paquete de tres leyes aprobadas en las sesiones extraordinarias de la Legislatura estatal, entre las que destaca la SB4, que otorga a los departamentos de policía locales el poder de arrestar a los migrantes que ingresaron ilegalmente al estado y deportarles de Estados Unidos.

Ante esto, el presidente de México quiso recordar a los migrantes mexicanos y de otras procedencias que están en Estados Unidos o que tratan de cruzar la frontera entre ambos países que el gobierno de México siempre va a estar “en contra de estas medidas”.

Aseguró también que Abbott actúa “de esa forma” porque quiere ganar popularidad para optar a ser candidato a vicepresidente por el Partido Republicano en las elecciones de 2024.

“Pero no va a ganar nada, al contrario, va a perder simpatías porque en Texas hay muchos mexicanos, muchos migrantes. A él se le olvida que Texas era de México, como 10 estados de la Unión Americana. Y se le olvida que hay 40 millones de mexicanos en Estados Unidos, se le olvida que esa gran nación se consolidó se fortaleció gracias a los migrantes del mundo”, agregó López Obrador.

Además, hizo referencia al Antiguo Testamento al considerar que muchos políticos republicanos estadounidenses son religiosos “y probablemente van a templos”, al recordar que “en la Biblia se dice que no hay que tratar mal a los forasteros”.

Por otra parte, grupos defensores de derechos civiles interpusieron ayer una demanda que impugna la constitucionalidad de la nueva ley de Texas.

La demanda, presentada ante un tribunal federal en Austin, argumenta que la medida programada a entrar en vigor en marzo es inconstitucional porque la inmigración es competencia del gobierno federal.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus iniciales en inglés), su filial en Texas, y el Texas Civil Rights Project interpusieron la demanda menos de 24 horas después de que el gobernador Abbott promulgó la medida durante una ceremonia en la frontera de Estados Unidos con México en Brownsville.

Los grupos de derechos civiles entablaron la demanda a nombre del condado de El Paso y de dos grupos de ayuda a migrantes con el objetivo de declarar ilegal la medida, conocida como SB 4, e impedir su aplicación.

“La SB 4 crea un nuevo sistema estatal para regular la inmigración que pasa por alto y entra en conflicto por completo con el sistema federal”, señala la denuncia.

La demanda fue presentada contra el titular del Departamento de Seguridad Pública de Texas, cuyos agentes estarían autorizados para detener a migrantes, y contra el fiscal de distrito del condado de El Paso, cuya oficina podría procesar casos en esa comunidad fronteriza.

OficialLa Casa Blanca

La Casa Blanca critica la nueva ley de Texas porque deshumaniza a los migrantes.

Omisión

La Casa Blanca no aclaró si la administración de Joe Biden demandará al Estado para frenar esta legislación.

“Ley radical”

En una rueda de prensa, la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, calificó la ley de radical y señaló que no servirá para aumentar la seguridad en las poblaciones texanas cercanas a la frontera con México y sí ocasionará muchos perjuicios.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán