El segundo tirador del caso Colosio

CIUDAD DE MÉXICO.– Al menos 20 años después del asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato del PRI a la Presidencia, el agente del hoy extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Jorge Antonio Sánchez Ortega, estuvo activo en ese cuerpo de seguridad bajo la fachada de reportero. Ayer la Fiscalía General de la República (FGR) señaló a este personaje como el segundo tirador en el magnicidio.

Además, la participación de Sánchez Ortega en Lomas Taurinas implicó a personas que actualmente están identificadas con Morena, el PT e, inclusive, con el Cartel de los Arellano Félix, reportó la revista Proceso.

La publicación pudo confirmar que al menos hasta 2016, Sánchez Ortega formó parte del Cisen. En 2008 Proceso publicó que Sánchez Ortega fue enviado como agente a Coahuila, donde realizó tareas de investigación hasta agosto de ese año, cuando fue desenmascarado en un reportaje.

En Coahuila, con la fachada de reportero, investigó y vigiló al exgobernador Humberto Moreira y su hermano, entonces líder del PRI estatal y hoy diputado federal, Rubén Moreira; y el obispo Raúl Vera López; asimismo, durante muchos meses logró obtener datos personales y ganarse la confianza, siempre como periodista, de las viudas de los mineros fallecidos en la mina Pasta de Conchos.

Genaro García Luna encubrió al segundo tirador

Luego de que la FGR retomara la teoría de un segundo tirador, el nombre de Jorge Antonio Sánchez Ortega ha vuelto a la discusión pública, pues el juez Jesús Alberto Chávez Hernández negó dictar orden de aprehensión contra el exagente.

Leer. Hubo un segundo tirador en caso Luis Donaldo Colosio: Fiscalía

Ayer la FGR manifestó su inconformidad ante la medida y dio a conocer detalles de la investigación en X. Destaca que el mencionado agente estuvo presente en el sector Lomas Taurinas, de Tijuana, el 23 de marzo de 1994, durante el ataque a tiros que sufrió el entonces candidato. Además, había sangre de la víctima en su ropa y dio positivo a la prueba de rodizonato de sodio, es decir, disparó un arma de fuego.

La FGR detalló que en ese tiempo Sánchez Ortega fue rescatado del ministerio público y de un juez por Genaro García Luna, quien era subdirector operativo del Cisen.

¿Quién es el segundo tirador del caso Colosio?

Según Proceso, el historial de Sánchez Ortega como agente del Cisen es poco conocido y pocos podrían identificar dónde pasó el periodo de 1994 a 2006, cuando finalmente arribó a Coahuila, donde se hacía pasar por reportero.

Sólo en el informe que dio a conocer en 2000 el fiscal especial del caso, Luis Raúl González Pérez, expone que las circunstancias de la detención de Sánchez Ortega quedaron confusas debido a las contradicciones de los responsables del Cisen, quienes fueron modificando sus declaraciones ministeriales.

Luis Donaldo Colosio Murrieta, momentos antes de sufrir el atentado

Entre otras inconsistencias, el propio Sánchez Ortega declaró inicialmente que se manchó de sangre cuando se aproximó a ver a Colosio; mientras Edmundo Salas Garza, entonces director de Investigación del Cisen, expresó que el sospechoso ayudó a subir a Colosio a la camioneta que lo trasladó al hospital.

¿Quién es Jorge Antonio Sánchez Ortega?

Finalmente, Sánchez Ortega fue exculpado por la PGR y asignado a la delegación del Cisen en Sinaloa. Luego recibió capacitación y se le envió a otra delegación, pero lo regresaron a su estado para destinarlo a funciones administrativas.

En octubre de 1993, Sánchez Ortega ingresó al Cisen. Según el libro “Informe de la Investigación del homicidio del licenciado Luis Donaldo Colosio Murrieta. Posibles cómplices y encubridores”, editado por la PGR, Marco Antonio Romero Arizpe confirmó que conoció a Sánchez Ortega por el abogado Urbano Hernández, quien fue compañero de universidad y jefe del agente.

La detención de Mario Aburto Martínez

Él se lo recomendó como “gente de confianza”, por lo que le dio oportunidad de trabajar y le otorgó una credencial del periódico que dirigía, El Diario de Baja California.

El mismo documento de la PGR publica el momento en el que Romero Arizpe supo de lo ocurrido en Lomas Taurinas: “El señor Marco Antonio Blázquez fue quien le llamó por teléfono y le hizo mención de lo ocurrido en Lomas Taurinas y que al señor Jorge Antonio Sánchez Ortega lo habían detenido y portaba una credencial del periódico donde él era el director”.

Relaciones de Sánchez Ortega con la 4T

Fue entonces cuando comentó que, en efecto, había trabajado como reportero y por eso traía la credencial.

Según Proceso, el Diario de Baja California era propiedad de Jaime Bonilla, el empresario de medios que llegó a gobernador por Morena, partido con el que rompió y ahora se presenta por el PT.

Marco Antonio Romero Arizpe, quien firmó la credencial de reportero que Sánchez Ortega usó para estar en Lomas Taurinas, fue regidor en Tijuana por Morena, electo para el periodo 2016-2019. Sin embargo, una votación con el PRI y el PAN para privatizar el alumbrado público del municipio motivó un proceso disciplinario que devino en su expulsión del partido guinda en 2017.

Vínculos con el crimen organizado

Urbano Hernández Somero, amigo de juventud del segundo tirador, ha sido vinculado al llamado Cartel de Tijuana desde hace al menos 18 años. En septiembre de 2006, por ejemplo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo identificó como prestanombres de Manuel Aguirre Galindo, a quien la misma dependencia identificaba como líder de la operación de lavado de dinero de la familia Arellano Félix, por lo que se le confiscaron bienes y congelaron cuentas en Estados Unidos.

Hernández Somero fue identificado en 2021 en la investigación periodística “El Cartel Aduanero”, por vender propiedades a personas relacionadas con la importación de autos chocolate sujeto a investigación por la Unidad de Inteligencia Financiera, relacionados política y familiarmente con Ricardo Peralta, un activo funcionario y político de la 4T que inició el sexenio como director de Aduanas. Peralta fue un activo promotor de Jaime Bonilla.

Por cierto, señala Proceso, entre los diferentes escándalos protagonizados por Jaime Bonilla como gobernador destaca el de su oficial mayor, Héctor Mares Cossío. Fue vinculado al caso García Luna debido a una relación comercial con Grupo Gasmart, empresa del exsecretario de Seguridad hoy preso en Estados Unidos. Mares fue asistente de Justo Ceja, secretario particular del presidente Carlos Salinas de Gortari, y actualmente es diputado federal de Morena por el sexto distrito en Tijuana.