CIUDAD DE MÉXICO.- El Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, uno de los proyectos emblemáticos de la llamada Cuarta Transformación, operará en 2026 prácticamente con recursos públicos.

Esto luego de que el Congreso de la Unión aprobó un subsidio de 24 mil 296 millones de pesos, cantidad que cubrirá 97% de su operación, mientras que solo 3% provendrá de ingresos propios.

Actualmente los ingresos del Tren se encuentran presionados por la suspensión del servicio tras su más reciente descarrilamiento.

El ferrocarril, inaugurado el 23 de diciembre de 2023 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, fue concebido como un sistema de transporte de pasajeros y carga para competir con el Canal de Panamá.

Sin embargo, su viabilidad económica ha quedado en entredicho, sobre todo después del accidente ocurrido el 28 de diciembre de 2025, el sexto desde que entró en operación.

Subsidios al Tren Interoceánico: resalta la dependencia de recursos públicos

El presupuesto aprobado por el Congreso de la Unión establece que el Tren Interoceánico funcionará en 2026 prácticamente con dinero del erario.

De los 24 mil 296 millones de pesos asignados, solo una mínima parte deberá provenir de la venta de boletos y servicios de carga, ingresos que hoy están prácticamente detenidos.

Esto se debe a que el tren no está operando tras el descarrilamiento del pasado 28 de diciembre, ocurrido en el tramo de curvas de Nizanda, Oaxaca, donde murieron 14 personas y decenas resultaron heridas.

El accidente dejó fuera de servicio al ferrocarril y causó daños al equipo rodante que aún deben ser reparados.

Pese a que las cifras oficiales muestran un crecimiento anual de 6% en el número de pasajeros, especialistas señalan que la demanda natural del proyecto es baja, de alrededor de 5 mil personas al mes.

Algo muy por debajo de lo necesario para sostener un proyecto de esta magnitud.

El especialista independiente Alfredo Nolasco explicó que el Tren Interoceánico se desarrolló sin estudios de factibilidad técnica, económica y legal, y sin la publicación de un Plan Maestro con proyecciones realistas.

Se hizo bajo una petición presidencial del sexenio pasado. Fue una orden del presidente [López Obrador], a quien no le podían decir no, y los militares tuvieron que cumplir”.

Viabilidad financiera del Tren Interoceánico frente al Tren Maya y otros megaproyectos

El Tren Interoceánico no es el único proyecto ferroviario que depende de subsidios. De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, el Tren Maya recibirá este año 30 mil 744 millones de pesos, una cifra superior, aunque su red ferroviaria es cinco veces más extensa.

En el caso del Interoceánico, el monto de 2026 es apenas 6% menor al de 2025, debido a que la Secretaría de Marina continúa invirtiendo en muros de contención, reforzamiento de taludes, rehabilitación de vía y mejoramiento de balasto y durmientes.

Durante el año se registraron lluvias intensas que obligaron a contratar trabajos de mantenimiento en varios tramos, incluido el que posteriormente se dañó en el accidente.

Aunque en ese momento no se interrumpió el servicio, el desempeño del ferrocarril ha estado marcado por intermitencias.

Para Nolasco, el problema es que hoy existen costos fijos muy altos frente a ingresos muy bajos.

Ahora tenemos costos fijos muy altos para los pocos ingresos que genera por la baja demanda. En estos momentos no va a generar nada de ingresos por servicios, pero sí gastos por su reparación y el daño al equipo rodante que se descarriló”.

¿Cuán es el futuro del Tren Interoceánico en el sureste

El gobierno federal, tanto en el sexenio de López Obrador como en el de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha planteado al sistema ferroviario del sureste como una estrategia de desarrollo regional para combatir la desigualdad económica.

Según Nolasco, Sheinbaum deberá decidir si el proyecto se mantiene con fines sociales.

La presidenta debe analizar cómo hacer que opere. Si no tiene mayor demanda, hacer beneficios sociales que justifiquen ese nivel de subsidios”.

Por su parte, Arturo Fernández, rector del ITAM, sostuvo que el gobierno debe apostar por infraestructura rentable que atraiga inversión privada.

El desarrollo de la infraestructura es esencial para sostener niveles altos de inversión privada (…) Es imperativo que el gobierno impulse proyectos de infraestructura que sean rentables, con la participación de capital privado”.

Mientras tanto, el Tren Interoceánico permanece detenido, operando incluso con trenes de los años 50, y rodeado de proyectos de naves industriales y puertos que aún no se traducen en demanda suficiente para reducir la elevada dependencia de los subsidios públicos.

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