CIUDAD DE MÉXICO.— Líderes del Partido Acción Nacional (PAN) acudieron al Instituto Nacional Electoral (INE) para exigir que la reforma electoral contenga sanciones claras para candidatos y partidos que acepten financiamiento del crimen organizado.
Por ejemplo, plantearon la nulidad de las elecciones y la pérdida del registro a los partidos donde se compruebe esa intromisión de organizaciones criminales.
“Formalmente proponemos y le lanzamos el reto a Morena y a la presidenta (Claudia Sheinbaum), que es quien está redactando esta ley: ¿estarían dispuestos a que en la reforma electoral se genere la nulidad inmediata de cualquier elección o, incluso, la desaparición de un partido político, su registro, su existencia misma, si se comprueba que tiene nexos o financiamiento o apoyo del crimen organizado?”, dijo Jorge Romero, presidente nacional del PAN.
Proyecto político
En conferencia de prensa, el blanquiazul aseguró que la reforma electoral busca otorgar el poder total a Morena, como nuevo partido hegemónico, y que entre los líderes hay “tanta soberbia” que “ni a sus aliados les quiere abrir el micrófono” en la reforma electoral.
“Esto no es una reforma electoral, esto es un proyecto –como todo lo que hace Morena, un proyecto político, ideológico, para perpetrarse eternamente en el poder”, dijo.
“Todas las reformas electorales han buscado quitarle poder al poder y este busca todo lo contrario”, apuntó Jorge Romero.
Ente las propuestas de Acción Nacional que, consideran, deben integrarse a una reforma electoral —que, afirmaron, México sí necesita— está la eliminación de los criterios que en 2024 otorgaron a Morena la sobrerrepresentación de más de 20 puntos en la Cámara de Diputados.
Los panistas también aseguraron que la reforma electoral no debe incluir la eliminación de la representación proporcional en ambas cámaras del Congreso, tampoco el recorte de financiamiento público a los partidos o un tope al gasto del INE.
“Bajo ninguna circunstancia estaremos a favor de reducir o topar el financiamiento de las autoridades electorales, ni federales ni de los estados. El nivel de incongruencia es que pretenden triplicarles el trabajo sin que haya más recursos, poniendo en juego la democracia”, señaló.
Romero detalló que en el Congreso no irán en contra de la reforma electoral “por el simple hecho de ir en contra”, sino en partes, y siempre dependiendo de su contenido.
