Claudia Sheinbaum, en una reunión con la Junta del Banco de México
Claudia Sheinbaum, en una reunión con la Junta del Banco de México

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) afirmó que la conducción de la política monetaria, enfocada de manera estricta en el cumplimiento de su mandato prioritario, ha fortalecido la credibilidad de la institución, al presentar el Programa Monetario 2026 y reiterar su objetivo de inflación del 3%.

En el documento, el banco central sostuvo que dicha credibilidad respalda las decisiones adoptadas a lo largo del tiempo y constituye un factor adicional que contribuye al descenso de la inflación y al adecuado proceso de formación de precios. La Junta de Gobierno subrayó que ha sido explícita y consistente, tanto en sus acciones como en su comunicación, respecto a su responsabilidad constitucional de procurar la estabilidad del poder adquisitivo.

Banxico destacó que existe evidencia de que el anclaje de las expectativas de inflación se ha mantenido durante la última década, lo que sugiere confianza en el compromiso de la autoridad monetaria con su objetivo prioritario.

En este contexto, señaló que durante 2025 prevaleció un entorno altamente complejo, marcado por tensiones comerciales y geopolíticas, aunque las presiones inflacionarias se moderaron, permitiendo avanzar en el proceso de desinflación a un ritmo gradual.

Hacia adelante, la institución reiteró que la política monetaria se orientará en todo momento a evitar desviaciones respecto de la meta del 3%.

La Junta valorará ajustes adicionales a la tasa de referencia y definirá el ritmo y alcance del ciclo monetario conforme al panorama inflacionario y al balance de riesgos. Anticipó que una mayor gradualidad en 2026, en comparación con 2025, es congruente con fortalecer el pronóstico de inflación y propiciar un ajuste ordenado de los precios relativos.

Entre los riesgos al alza identificados se encuentran una posible depreciación del peso, la persistencia de la inflación subyacente, así como disrupciones por conflictos geopolíticos, políticas comerciales, presiones de costos y afectaciones climáticas. A la baja, Banxico consideró que el traspaso de costos podría ser menor al previsto y que la apreciación o mayor debilidad económica tengan efectos desinflacionarios.