Atrapados por la emergencia en la capital peruana
Decenas de turistas mexicanos quedaron atrapados tres días en ciudades de Perú de las que no pudieron salir después de que el gobierno del país sudamericano declarara el pasado domingo 15 la emergencia nacional para hacer frente al coronavirus.
Varados en casas que encontraron por la plataforma airbnb, en hoteles o en el aeropuerto de Lima, los mexicanos vivieron en la incertidumbre de cuándo podrían regresar a su país, ya que sus peticiones de apoyo no encontraron en principio respuestas concretas ni de las líneas aéreas en que viajaron ni de la embajada mexicana en la capital inca.
Procedentes de varios lugares de la República mexicana, principalmente Ciudad de México, Guadalajara, Querétaro, Guanajuato, Toluca, Aguascalientes, Villahermosa, Cancún, Mérida y Campeche, los mexicanos habían viajado a Perú en plan de paseo para visitar los sitios turísticos de fama mundial, como los que se encuentran en Cusco, Lima o Arequipa.
Sin embargo, la emergencia generada por el coronavirus se interpuso en sus planes y estuvieron sumidos en un mar de dudas sobre cuándo y cómo podrían regresar a casa. Lo mismo ha ocurrido con ciudadanos de otros países que también quedaron sin poder salir de los sitios que visitaban porque fueron sorprendidos por el cierre de fronteras decretado en un intento de contener el avance de la pandemia.
En el caso de Perú, la emergencia nacional fue decretada por un plazo de 15 días y la medida incluye restricciones a la libertad de reunión y de tránsito en el territorio peruano, a la seguridad personal y a la inviolabilidad del domicilio.
El joven Alonso de Jesús Gutiérrez Pacheco, nacido en Mérida pero con residencia en Cancún, es uno de los que estuvieron en situación incierta, ya que estuvo varado en la ciudad de Lima, a donde llegó como turista el domingo 8 junto con su novia, la cancunense Stefany Viñas España.
Contactado por teléfono por el Diario, relató los días complicados que estuvieron viviendo a causa de las fuertes medidas dispuestas por el gobierno peruano que, entre otras consecuencias, han obligado a las aerolíneas a la cancelación de cientos de vuelos.
Alonso explica que llegaron a la capital peruana ese domingo 8 y se alojaron en una casa en el barrio de Miraflores que contactaron por medio de la plataforma digital airbnb. Su retorno a México estaba programado para el siguiente domingo, día 15, en la noche.
Con normalidad, realizaron sus actividades turísticas que habían previsto. El domingo en la tarde todo transcurría en calma, pero de pronto en la noche fueron sorprendidos por el anuncio del gobierno de que se estaba declarando el estado de emergencia nacional.
El anuncio les tomó cuando se encontraban en un parque de la ciudad y un cierto temor se apoderó de la gente cuando incluso la policía comenzó a pedirles a todos que se retiraran a sus casas, pues nadie debería estar en la calle, para evitar las situaciones que pudieran propiciar el contagio de la enfermedad.
Más tarde pudieron trasladarse al aeropuerto, en un taxi que les cobró más de lo acostumbrado, pero ahí les informaron que su vuelo se había cancelado. Acudieron a la aerolínea, pero su preocupación aumentó cuando la compañía les dijo que no había fecha para la reprogramación del vuelo.
Sin embargo, la compañía aérea les comunicó ayer en la mañana que en las primeras horas de la noche habría un vuelo para salir de Lima rumbo a Ciudad de México, aunque no para todos.— Víctor Manuel Dzul Zum.
