
Las corporaciones exitosas son las que consiguen disponer de los mejores perfiles profesionales entre sus filas. En este sentido, las empresas se integran por personas con cualidades, intereses y ambiciones particulares.
La motivación es la llave maestra para lograr que un colaborador dé incluso más del cien por ciento; cuando un equipo de trabajo se halla motivado, la dinámica laboral mejora sustancialmente y las metas se tornan asequibles.
Cabe resaltar que la tarea de motivar a los colaboradores de una corporación no se limita a cubrir el aspecto económico; el dinero es importante, pero no lo es todo; las nuevas generaciones de profesionistas consideran también otros factores y los toman muy en serio.
Quien encabeza un departamento o área laboral debe ocuparse de construir un ambiente propicio para que la creatividad y la integración proliferen, de modo que se aproveche el conocimiento y experiencia de todos.
La productividad se da donde hay espacios propicios para la innovación y el emprendimiento; romper paradigmas es imprescindible en esta era de cambio.
Solo si la empresa se preocupa verdaderamente por las aspiraciones y preocupaciones de sus colaboradores conseguirá integrarlos eficazmente a la alineación de metas y objetivos; ahí donde hay confianza y buenas condiciones de trabajo, el talento humano es casi limitado.
