MOSCÚ (EFE).— Rusia anunció ayer la retirada de algunas unidades militares de la frontera con Ucrania, pero mantuvo sus exigencias a Estados Unidos y la OTAN, que implican, en primer lugar, un veto inequívoco a la entrada de Kiev en el bloque euroatlántico.
El anuncio sobre el regreso a las bases de parte de los militares desplegados cerca de Ucrania coincidió con la visita a Moscú del canciller alemán Olaf Scholz, y su reunión con el presidente ruso, Vladímir Putin.
El líder ruso confirmó la retirada parcial de tropas ante Scholz, pero subrayó que los futuros pasos de Rusia dependerán de la situación “sobre el terreno”.
“¿Cómo va a actuar Rusia? Según el plan. ¿Y de qué se compone ese? De la situación real en el terreno”, dijo: “¿Quién puede decir cómo se desarrollará la situación? Nadie, por ahora. Depende no solo de nosotros”.
Putin insistió en que Rusia no quiere una guerra en Europa. “¿Si queremos una guerra (en Europa)? Por supuesto que no”, dijo el jefe del Kremlin al comentar la tensión actual en la frontera entre Rusia y Ucrania.
Cautela
En Bruselas, la OTAN valoró con “optimismo cauto” que Rusia haya dado señales de continuar la vía diplomática en la crisis con Ucrania, después de que Moscú anunciara la retirada de algunas de las unidades militares que mantiene junto a ese país.
“Hay señales desde Moscú de que la diplomacia debería continuar. Esto da motivos para un optimismo cauto. Pero por el momento, no hemos visto ninguna señal de desescalada sobre el terreno”, advirtió el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, en una rueda de prensa previa a la reunión de ministros aliados de Defensa del miércoles y jueves en Bruselas.
En la misma rueda de prensa, la embajadora de Estados Unidos ante la OTAN, Julianne Smith, aseguró que su país tendrá que verificar si Rusia realmente está llevando al cabo la retirada de tropas en torno a Ucrania.
“Nos hemos fijado hoy (por ayer) en que Rusia está asegurando que está llevando al cabo alguna especie de desescalada. Estamos monitorizando la situación. No tengo nada más que decir sobre eso. Tendremos que verificar si es o no el caso”, declaró la diplomática.
Ventana para la paz
En Washington, Estados Unidos afirmó ayer que aún hay abierta “una ventana” para resolver “pacíficamente” la crisis con Rusia sobre Ucrania, pero exigió a Moscú una desescalada “creíble y verificable” ante la concentración de tropas rusas en la frontera con el país vecino.
Así lo indicó un comunicado del Departamento de Estado al comentar una llamada telefónica de este martes entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y su colega ruso, Serguéi Lavrov.
“Seguimos comprometidos con la vía diplomática y creemos que hay una ventana para resolver la crisis pacíficamente”, indicó la nota oficial estadounidense.
Sin embargo, el presidente Joe Biden dijo que Rusia mantiene una postura militar “amenazante” contra Ucrania y que aún es “claramente posible” que invada ese país.
