CIUDAD DEL VATICANO (AP).— El papa León XIV pidió a los fieles que ayunasen el viernes para rezar por la paz y la justicia en el Oriente Medio y Ucrania, en un llamamiento especial a su regreso al Vaticano tras sus vacaciones de verano.
Al final de su audiencia general semanal el miércoles, León recordó que el viernes es un día de fiesta especial dedicado a la Virgen María. Instó a los fieles católicos a pasar el día ayunando y “rezando para que el Señor conceda paz y justicia, y seque las lágrimas de todos aquellos que están sufriendo como resultado de los conflictos armados en curso”.
León ha pedido ceses al fuego en Gaza y Ucrania y diálogo para lograr la paz.
Ayer fue el primer día de León de regreso en el Vaticano después de un período de vacaciones en el retiro de verano papal en Castel Gandolfo, al sur de Roma.
El Papa tiene algunas citas importantes en los próximos días, como audiencias especiales para el Año Santo 2025 del Vaticano y la canonización el 7 de septiembre del primer santo millennial de la Iglesia, Carlo Acutis.
Al final de la audiencia, León recibió un regalo especial: una mesa de ping-pong decorada con su escudo de armas papal. León, un ávido jugador de tenis, recogió con entusiasmo una pala y rebotó una pelota en ella, pero la pelota rodó hacia la red.
Reflexión personal
En tanto, el papa León XIV alentó a los participantes del XVII Congreso Internacional de Teología Moral, que se celebra en Bogotá los días 20 y 21 de agosto, a reflexionar sobre los “desafíos” y “conflictos” actuales, siguiendo el ejemplo de los santos con una “actitud caritativa, comprensiva y paciente”.
En un telegrama publicado por la Santa Sede, dirigido al reverendo Óscar Báez Pinto, el pontífice saludó a los organizadores y participantes y expresó su deseo de que las jornadas sean “una ocasión para reflexionar sobre los desafíos, cambios y conflictos actuales a la luz de la Revelación divina”.
“El Santo Padre los invita, asimismo, a abordar estas cuestiones siguiendo el sabio y siempre actual ejemplo de los santos”, se indica en el telegrama firmado por el secretario de Estado vaticano, cardenal Pietro Parolin, en nombre de León XIV.
Como modelo, el Papa destacó a san Alfonso María de Ligorio, “que supo encontrar una síntesis equilibrada entre las exigencias de la ley de Dios y los dinamismos de la conciencia y la libertad del hombre” y que asumió “una actitud caritativa, comprensiva y paciente hacia sus hermanos”.









