La muerte a tiros de una mujer el miércoles a manos de un agente migratorio en Minneapolis es al menos el quinto fallecimiento derivado de la enérgica represión a los inmigrantes que el gobierno de Estados Unidos lanzó el año pasado.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) indicó que el agente disparó en defensa propia cuando la mujer intentó atropellar a los efectivos con su vehículo.
Por su parte, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, señaló que un ídeo del incidente mostró que los tiros fueron imprudentes e innecesarios. Esto ocurrió en un momento en que la agencia federal intensifica las operaciones de control migratorio en Minnesota por medio del emplazamiento de unos 2,000 agentes y funcionarios.
En septiembre pasado, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) baleó de muerte a otra persona fuera de Chicago.
Dos personas han muerto después de ser atropelladas por vehículos mientras huían de las autoridades de inmigración. Y un trabajador agrícola en California se cayó de un invernadero y se fracturó el cuello durante una redada del ICE en julio pasado.
Ningún funcionario ni ningún agente ha sido acusado en las muertes.
Cocinero de México es baleado durante una parada de tráfico
Agentes del ICE balearon de muerte a Silverio Villegas González durante una parada de tráfico el 12 de septiembre en los suburbios de Chicago. Sus familiares dijeron que el chef de línea de 38 años de edad, originario de México, había dejado a uno de sus hijos en la guardería esa mañana.
En ese momento, el DHS indicó que agentes federales perseguían a un hombre con antecedentes de conducción imprudente que ingresó al país ilegalmente. Alegaron que Villegas González evadió el arresto y arrastró a un agente con su vehículo.
El DHS señaló que el agente disparó porque temía por su vida y fue hospitalizado por “lesiones graves”. Sin embargo, videos de las cámaras corporales de la policía local muestran al agente que le disparó a Villegas González mientras camina después del incidente y desestima sus propias lesiones, diciendo que no era “nada grave”.
Seguridad Nacional ha dicho que la muerte sigue bajo investigación.
Otro tiroteo, este no fatal, ocurrió en Chicago el otoño pasado. Marimar Martínez sobrevivió tras recibir cinco disparos de un agente de la Patrulla Fronteriza, pero fue acusada de un delito grave después de que funcionarios del DHS la acusaran de intentar embestir a los agentes con su vehículo.
El caso fue desestimado luego de que surgieran videos que, según los abogados de Martínez, mostraban a un agente dirigiendo su vehículo hacia la camioneta de Martínez.
