Usar audífonos sin calidad y por tiempo prolongado resulta peligroso

MÉXICO (Notimex).- Dedicarse a la música también representa riesgos para la salud por no tomar las medidas necesarias, tal es el caso de los daños en los oídos, en los que el típico zumbido al salir de un concierto podría prologarse toda la vida.

El ingeniero de sonido Rodrigo Martínez explicó que, si el zumbido no se quita en seis u ocho horas, que es lo que aproximadamente dura después de un concierto, puede tratarse de tinnitus, lo cual descubrió como un padecimiento que no desaparece.

En entrevista con Notimex, el también sonidista para la productora Fh detalló que los riesgos auditivos que tiene en su profesión son por el uso excesivo de audífonos, ya que debe usarlos constantemente, por ejemplo, para escuchar la voz de los personajes entrevistados.

“Si no tenemos la delicadeza de tener un buen audífono que nos permita escuchar con claridad lo que nosotros estamos monitoreando podemos tender a subir el volumen, este incremento de volumen nos puede afectar realmente el oído porque estamos sometiéndolo a mucho estrés, por mucho tiempo, a unos decibeles un poco más altos que los cotidianos”, explicó.

En ese sentido comentó que el sonido se mide a través de los decibeles (dB), que es una medida estandarizada internacional, y en un concierto en la Ciudad de México legalmente son 100 decibeles los permitidos, no obstante, muchas veces se llega a rebasar.

“Cuando son conciertos con Ocesa o que están realmente bien estructurados muchas veces sí cumplen esos requisitos, lamentablemente cuando estamos en otro tipo de conciertos, como los masivos, o que no tienen una precisión de medición de decibeles se puede llegar a rebasar un poco, como a 110”, señaló.

Por ello, indicó que si no se cuenta con la protección adecuada realmente se puede afectar al oído; en su caso, cuando acude a un concierto tiende a llevar tapones de oídos, que es la manera en cómo se cuida de lastimarse.

“Si no llevo tapones por lo general suelo comprar pañuelos desechables de una reconocida marca, que es más suave y un poco más densa que usar papel de baño o servilletas, y funcionan como un buen tapón auditivo”, aconsejó.

Rodrigo Martínez opinó que en sí no existe un género musical que pueda provocar destrucción masiva del oído, o derivar en un problema auditivo, aunque dependiendo el tipo de música hay ritmos que acentúan más o tienen más alto cierto tipo de frecuencia.

“Por ejemplo el hip hop, el reggae, el drum & bass, el jungle, el steppa, musicalmente tienen más acentuado los medios bajos, entonces este tipo de frecuencias pueden afectar a las frecuencias de los medios bajos; en el rock indie tenemos más presencia de medios y altos, significa que si escuchamos este tipo de música podríamos llegar a tener alguna afectación en medios altos”, dijo.
Sin embargo, reiteró que dicha situación es meramente particular y el cuidado corresponde a cada persona que escucha música, por lo que no se puede considerar que un género musical afecte, sino simplemente es el uso excesivo de decibeles (dB).

“Nosotros que nos dedicamos al audio debemos dejar descansar por lo menos una hora cada tres horas de que estamos sometidos a la exposición del audio, porque, aunque lo usemos a un mediano volumen, después de tres horas empezamos a tener fatiga auditiva”, expuso.

Rodrigo Martínez reveló que ello es equivalente a cuando estás leyendo por un largo periodo y luego no se puede enfocar bien, pero a diferencia de la fatiga visual, a la fatiga auditiva muchas veces no se le presta la atención adecuada y no se percibe, por lo que se sigue lastimando al oído.
“En general recomiendo a todos a quienes guste la música de cualquier género que usen tapones de oídos cuando vayan a conciertos, que procuren no estar al lado de las bocinas, y si están a lado de éstas deben forzosamente usar tapones, cuidar el oído es algo sumamente importante”, destacó.

Al respecto, refirió que los tapones cuestan alrededor de 30 pesos, “es el valor de cuidar el oído, nada exagerado”, y se pueden conseguir en algunas ferreterías o tiendas.

“Otra de las recomendaciones que yo haría es utilizar audífonos de calidad, yo sé que estos audífonos muchas veces son caros, pero los audífonos de calidad nos aseguran dos cosas: que los decibeles que vienen en la caja son los que vas a tener, así como las frecuencias que indican”, narró.

De igual forma recomendó que, independientemente de que los audífonos sean de buena o mala calidad, o del tipo in-ear (dentro del oído) o externos (de diadema), los usuarios modulen el volumen y también dejen descansar el oído en intervalos.

“Con los audífonos, el sonido está sometido a presión, entonces si se sube el volumen se incrementa también la presión interna del oído, cuando son audífonos externos aíslan, no como los in-ear, pero cuidan más el oído”, aclaró.

Finalmente, apuntó que existe una manera especial de poner un tapón de oído: “apachurrarlo, poner una mano detrás de la cabeza y jalar el oído con la otra para meter el tapón, una vez adentro soltamos y vamos a sentir como se expande en el interior y a quedar aislados”.- Por Aura Denise Fuentes

Luis Uriel Zapata Noh es licenciado en Comunicación Social. Se especializa en creación de estrategias digitales basadas en el posicionamiento orgánico. Aprendiz diario del SEO y contenidos multimedia.