Cada vez estamos más cerca de la navidad y con ella se hacen presentes las cenas familiares, los regalos, la decoración y todas las tradiciones que se suelen hacer en esta época de alegría y felicidad, sin embargo, si en lugar de provocarte sensaciones positivas te genera angustia, tristeza o rechazo hacia estas festividades, es muy probable que estés sintiendo “depresión navideña” o “blues de navidad”. Aquí te decimos qué es y cómo puedes prevenirla.
¿Qué es la depresión navideña?
Los expertos no lo consideran un trastorno, sino un estado de ánimo negativo y temporal el cual tiene síntomas similares a los de la depresión, como por ejemplo: falta de ánimo y energía, desinterés hacia ciertas cosas, irritación y malestar e incluso hasta cuadros de ansiedad. De hecho las personas que sí padecen depresión son más propensas a sentir sus efectos.
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Causas de la depresión navideña
Marcela Rodríguez, psicóloga del Departamento de Consejería del Tec campus Monterrey, atribuyó el motivo de la depresión en esta época por ser la parte reflexiva de cierre de año.
“Temas no resueltos, metas no cumplidas, de pérdidas de personas significativas, un rompimiento o un cambio de ciudad. Eso sí puede ser un detonante que active un estado depresivo”, indicó.
Asimismo, la doctora Valeria Angulo, especialista en psiquiatría de TecSalud del Tecnológico de Monterrey, indicó que otros factores tienen que ver con el significado de estas fechas, pues a algunas personas puede causarles sentimientos de soledad, culpa, melancolía, y también estrés.
¿Cómo evitar la depresión navideña?
Ambas especialistas recomiendan ver esta parte reflexiva como una oportunidad para valorar lo que logramos, lo que aprendimos, y no solo ver las pérdidas o lo no cumplido, además aconsejan:
- Reflexionar sobre lo que se sienten agradecidos
- Identificar en qué cosas me equivoqué para aprender de esa experiencia
- Tener una actividad, física o espiritual, que disfrute que se pueda mantener con cierta periodicidad.
- Poner un propósito realista en cada uno de los ámbitos de la vida.
- Tratar de balancear el estrés y no perder de vista el bienestar contra otras demandas del entorno.
- En caso de notar que no estamos del todo bien, buscar orientación y no esperar a que la situación progrese.
