MIAMI (EFE).— Un estudio de tres universidades de Estados Unidos demostró empíricamente por primera vez que existe una relación entre el suicidio y la autolesión digital, que es como se conoce la publicación, el envío o el intercambio en línea de contenido dañino sobre uno mismo de forma anónima.
Según un comunicado de la Florida Atlantic University (FAU), los investigadores de esa universidad y los de Wisconsin-Eau Claire y de la Florida International University, participantes en el estudio, encuestaron a una “gran muestra” de estudiantes de secundaria y preparatoria de 12 a 17 años en EstadosUnidos. El objetivo era evaluar si la participación en dos indicadores diferentes de autolesión digital se asoció con pensamientos e intentos suicidas en el último año.
Los investigadores se plantearon si dado que las formas tradicionales de autolesión (cortarse, quemarse o golpearse) se vinculan a los pensamientos y los intentos suicidas, ocurría lo mismo con la autolesión digital.
Los resultados del estudio, publicados en la revista “Child And Adolescent Mental Health”, mostraron que 9 % de los adolescentes dijeron que habían publicado en línea de forma anónima algo sobre ellos mismos que era malo, mientras que alrededor del 5% reconoció haberse acosado cibernéticamente de forma anónima.
Sobre las tendencias suicidas, alrededor del 8% de los encuestados afirmaron que habían pensado seriamente en intentar quitarse la vida en el último año, y el 5.3% había intentado suicidarse durante ese período.
FAU destacó que lo más importante de este estudio es que descubrió que las personas involucradas en autolesiones digitales tenían de cinco a siete veces más probabilidades de haber considerado el suicidio y entre nueve y 15 veces más probabilidades de haber intentado quitarse la vida.
Un estudio de tres universidades de Estados Unidos, del que damos cuenta en la portada, demostró que existe una relación entre el suicidio y la autolesión digital, que es la publicación, el envío o el intercambio en línea de contenido dañino sobre uno mismo de forma anónima.
Los hallazgos de estos investigadores sirven como “una señal de advertencia de que los jóvenes que se autolesionan digitalmente también pueden estar involucrados o en riesgo de tener pensamientos y comportamientos suicidas”, señala la Florida Atlantic University.
No hubo diferencias significativas entre género y raza, pero los estudiantes no heterosexuales tenían significativamente más probabilidades que los estudiantes heterosexuales de haber pensado seriamente en intentar suicidarse (24.4% frente a 6.9%) y de haber intentado suicidarse (10% frente a 4.9%).
“Identificamos una fuerte asociación entre las autolesiones digitales y las tendencias suicidas”, afirmó uno de los autores del estudio, Sameer Hinduja, profesor de la Facultad de Criminología y Justicia Penal de la FAU.
Hinduja, director del Cyberbullying Research Center y profesor asociado en el Berkman Klein Center de la Universidad de Harvard, considera “imperativo” que los profesionales de la salud evalúen las autolesiones digitales para abordar los problemas de salud mental subyacentes entre los jóvenes que pueden ocurrir antes o junto con las tendencias suicidas.
Además de Hinduja, son autores del estudio Justin W. Patchin, Ph.D., del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Wisconsin-Eau Claire, y Ryan C. Meldrum, del Departamento de Criminología y Justicia Criminal de la Florida International University.
“Está claro que los jóvenes que se infligen autolesiones digitales tienen muchas más probabilidades de pensar o intentar suicidarse en comparación con sus compañeros que no se autolesionan digitalmente”, dijo Hinduja.
“Al considerar el marcado aumento de la tristeza y la desesperanza entre los adolescentes de EE.UU. en los últimos 10 años, nuestros hallazgos sirven como otro indicador que refleja un empeoramiento de su estado de salud mental”, concluyó.
