Un novedoso avance científico mexicano podría cambiar el tratamiento de una de las principales causas de ceguera en el país. Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollan gotas oftálmicas que buscan reemplazar las dolorosas, costosas y no siempre efectivas inyecciones intraoculares usadas hoy contra la retinopatía diabética.
El equipo del Instituto de Neurobiología trabaja con la molécula natural vasoinhibina, una sustancia capaz de frenar el crecimiento anormal de vasos sanguíneos en la retina, el daño que provoca la pérdida de visión en millones de personas con diabetes.
¿Qué es la retinopatía diabética?
La retinopatía diabética es una enfermedad crónica que deteriora la retina —el tejido que capta la luz— y es la principal causa de discapacidad visual en adultos en edad productiva en México.
Su impacto alcanza la vida diaria de los pacientes y también presiona al sistema de salud.

Un cambio que podría evitar inyecciones frecuentes en los ojos
Actualmente, quienes padecen retinopatía diabética deben someterse a inyecciones dentro del ojo de forma periódica para intentar detener la enfermedad. Estos tratamientos son invasivos, caros y no siempre logran frenar el avance del daño visual.
El investigador Juan Pablo Robles explicó que el objetivo del proyecto es sustituir este procedimiento por una alternativa no invasiva, accesible y potencialmente más efectiva.
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El hallazgo clave que permitió crear las gotas
El desarrollo es resultado de 30 años de investigación liderada por el Laboratorio de Endocrinología Molecular del INB, en Juriquilla, Querétaro.
El punto decisivo llegó cuando el equipo descubrió que la actividad terapéutica de la vasoinhibina se concentra en solo tres de sus 123 aminoácidos.
Si bien son esenciales para llevar oxígeno y nutrientes a los tejidos, cuando su crecimiento es descontrolado contribuyen a la evolución de enfermedades como retinopatía diabética, degeneración macular, incluso cáncer.
Este hallazgo permitió diseñar un fármaco mucho más simple, estable y viable en formato de gotas oftálmicas.
La nueva terapia no solo bloquea el VEGF —el principal objetivo de los tratamientos actuales—, sino que también inhibe otras moléculas relacionadas con la angiogénesis, lo que podría traducirse en una mayor eficacia para frenar la enfermedad.
Próximo paso: pruebas en humanos
El proyecto avanza hacia su validación clínica con la meta de ofrecer una alternativa accesible para enfermedades de la retina.
Los resultados más recientes fueron publicados en el Journal of Biological Chemistry y recibieron reconocimiento editorial por su relevancia científica.
Este avance representa un ejemplo de innovación mexicana que da el salto de la ciencia básica hacia una aplicación médica con potencial impacto global.
