La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta reservada para especialistas y se convirtió en una tecnología que está al alcance de empresas, trabajadores y prácticamente cualquier persona con acceso a internet, pero su incorporación al ámbito laboral también plantea nuevos retos.
Jaziel Aarón Carballo Tadeo, doctorante en Ciencias de Información Geoespacial en el Centro Geo, señala que el crecimiento de la IA durante el último año se explica, en buena medida, por la facilidad de acceso que ahora existe.
“Este último año ha habido un boom de la inteligencia artificial y esto se ha debido, yo creo, a la democratización, es decir, al acceso que toda la gente tiene a la inteligencia artificial”, señala.
De acuerdo con el especialista, anteriormente era necesario tener conocimientos de programación o pertenecer a áreas de ingeniería y computación para utilizar este tipo de tecnologías, mientras que ahora las herramientas de IA generativa permiten interactuar con las máquinas mediante un lenguaje cotidiano.
En el ámbito empresarial, uno de sus principales beneficios es el ahorro de tiempo. Procesos que anteriormente podían tomar una o dos horas pueden realizarse en cuestión de minutos.
“Lo que recomendaría es que las empresas primero identifiquen qué tareas de las que hacen son repetitivas. Esas son justamente las que le podemos delegar a la inteligencia artificial”.
Entre los ejemplos menciona la clasificación y priorización de correos electrónicos, una actividad que puede consumir una cantidad importante de tiempo en compañías que reciben mensajes de clientes, proveedores y otras personas.
El humano, responsable
La recomendación, subraya, es delegar determinadas actividades a la IA, pero no sustituir la responsabilidad humana. “Al final el humano es el responsable de decirle qué hacer a la inteligencia artificial”, enfatiza.
Además del tiempo, el maestro Carballo Tadeo identifica otros dos beneficios de esta herramienta para las organizaciones: el ahorro de dinero y la formación de capital humano.
Aprender a utilizarlas implica desarrollar nuevas habilidades que pueden incorporarse a las actividades profesionales, asegura.
Sin embargo, advierte que la IA puede cometer errores, proporcionar información desactualizada o reproducir sesgos, por lo que sus resultados deben ser revisados por una persona.
Y es que, dice, los modelos de IA no necesariamente están construidos con información específica de México, pues gran parte de sus conocimientos provienen de Estados Unidos, China y Japón y países de Europa.
Por esa razón, el contexto que proporcione el usuario y la verificación de los resultados adquieren una especial importancia.
Respecto al temor de que la inteligencia artificial elimine puestos de trabajo, Carballo Tadeo reconoce que el cambio tecnológico puede desaparecer determinadas actividades, pero también generar nuevas.
Puso como ejemplo a los programadores, cuya actividad profesional ha comenzado a transformarse debido a que algunas tareas de programación pueden ser realizadas actualmente por herramientas de IA.
“No es que quiera decir que van a perder el trabajo los programadores; no, sino que están evolucionando. Los programadores ahorita ya usan inteligencia artificial”, puntualiza el experto.
Ante este escenario, considera necesario que los trabajadores aprendan a utilizar la IA aplicada a su propia profesión.
Entre las nuevas habilidades que ya aparecen en el mercado laboral menciona la automatización y el llamado prompting, además del manejo de herramientas como ChatGPT, Gemini y aplicaciones de productividad.
Carballo Tadeo también señala que las empresas necesitan establecer indicadores para determinar si la incorporación de una herramienta de IA realmente genera beneficios.
Entre los aspectos que pueden medir están el tiempo ahorrado, la productividad y la manera en que la tecnología beneficia a los colaboradores.
Sobre el panorama nacional, el especialista afirma que México todavía presenta un rezago importante en la materia frente a otros países y lamenta que actualmente no haya un registro que permita conocer con precisión cuántas empresas utilizan inteligencia artificial.
Capitación necesaria
Plantea que el país necesita fortalecer la regulación, la formación de especialistas y las capacidades propias en este ámbito.
“Yo creo que no tenemos ni el capital humano, no tenemos tampoco los recursos. Nosotros somos más consumidores de la inteligencia artificial”, admite.
Ante esta situación, la capacitación es una de las vías indispensables a seguir para que los trabajadores y las empresas puedan aprovechar las herramientas que ya están disponibles.
Con ese objetivo, Carballo Tadeo impartirá un curso de inteligencia artificial en el Centro Universitario Megamedia (Unimedia), con una duración de 24 horas distribuidas en ocho semanas.
El curso abordará desde los conceptos básicos y el panorama actual de la IA hasta sus diferentes aplicaciones, automatización, creación de imágenes y multimedia, análisis de información y riesgos relacionados con el uso de datos privados. Asimismo, se revisarán herramientas especializadas y formas de reducir errores en el procesamiento de información.
Las clases serán los sábados de 9 a 12 horas. El curso se iniciará el próximo sábado 10 y concluirá el 28 de noviembre en modalidad híbrida, con seis sesiones presenciales y dos virtuales.
Para mayores informes se puede llamar al 9999-00-19- 08 o acudir directamente a las instalaciones de Unimedia, sobre la avenida Colón.— IVÁN CANUL EK
