A la izquierda

Representan el viacrucis en Tetiz, Dzilam y Bokobá

Unos 40,000 niños que asisten al catecismo en el sector 1 de la parroquia San Juan Bautista, en Motul, participaron en la Semana Santa Infantil, que concluyó ayer miércoles en la capilla de Guadalupe, en el norte de la ciudad.

Los menores, de cuarto y quinto grados de catecismo, en un ambiente de oración y reflexión conocieron acerca del Triduo Pascual.

El lunes reflexionaron sobre el Jueves Santo (el mandamiento del amor y el servicio al prójimo); anteayer martes, acerca del Viernes Santo (la pasión y muerte de Jesucristo) y ayer, lo referente al Sábado Santo (la vigilia pascual y la resurrección de Cristo).

Ayer en la mañana se observó a una fila de niños que, guiados por sus catequistas, recibieron los signos del fuego nuevo y del agua: después, se hizo la renovación de las promesas bautismales.

Esta actividad, según se informó, se realizó en todos los sectores parroquiales.

En Tetiz, el sábado 24 a las 4:40 de la tarde, por primera vez unos 60 menores del catecismo presentaron un viacrucis viviente en el atrio de la parroquia San Bernardino de Siena y en el primer cuadro de la comunidad.

En el atrio se condenó a Jesús (Jesús Keb, de 10 años de edad).

María fue representada por Noely Ek Tzuc; Pilatos, por Jesús Fernando Canché Cua; María Magdalena, María Jesús Flores, y el cirineo, Martín Poot Uc.

El viacrusis recorrió las calles 19, 24, 23, 18, 19 de nuevo y 22 hasta al atrio, para la crucifixión.

La representación finalizó a las 6:11 de la tarde, cuando se bajó a Jesús de la cruz.

El evento fue organizado por el grupo de catecismo, cuya coordinadora es Leticia Poot May.

Mañana, Viernes Santo, al mediodía, los grupos juveniles de la iglesia representarán el viacrucis.

En Dzilam González, el sábado 24 a las 8 de la noche, niños de la catequesis de la parroquia San Francisco de Asís representaron la pasión y muerte de Jesucristo, desde el jardín parroquial y hasta el sitio arqueológico denominado “El cerro”.

En el trayecto se representaron las estaciones del camino al calvario.

En el jardín parroquial escenificaron la aprehensión y la presentación de Jesús (Ariel Fernando Osorio Trejo, de 10 años de edad) ante Poncio Pilato.

La escena de los azotes fue una de las conmovedoras. El silencio de la multitud se rompió con el sonido de los latigazos y con los sollozos de los asistentes, que en todo momento estuvieron rezando.

Ya con la cruz a cuestas, Jesús inició el recorrido que culminó con la crucifixión.

Al llegar al Monumento al Maestro, representaron el encuentro de la Virgen María (Ximena Marisol Mejía Canul) y Jesús, escena que motivó lágrimas en los fieles.

Luego que Simón de Cirene (cirineo) le ayudó a cargar la cruz, Jesús se encontró con las mujeres de Jerusalén.

La última caída se escenificó cerca de “El cerro”, donde el coro infantil de la parroquia interpretó cantos de reflexión.

La crucifixión se representó en las laderas de “El cerro”. El clímax ocurrió cuando Osorio Trejo, con lágrimas y visiblemente cansado, pronunció las siete palabras en la cruz, junto a los dos ladrones también cruxificados.

Finalmente Jesús fue bajado de la cruz y puesto en brazos de la Virgen María.

El equipo de coordinación agradeció a las personas que colaboraron para hacer esta representación religiosa.

—Fueron días de muchos ensayos, de preparación física y espiritual, todo el tiempo estuvimos pendientes de los niños; igual estamos muy agradecidos con los padres de familia y con nuestro párroco, Eraclio Hilario González Tox, quien fue nuestro guía espiritual —expresó uno de los coordinadores.

En Bokobá, anteanoche martes, a las 8, por primera ocasión 25 niños del catecismo representaron un viacrucis en el centro de la población, como parte de su formación para que vivan los misterios de la fe católica.

Cristian Alexander Sosa Mukul interpretó a Jesús; los menores ensayaron tres semanas para el viacrucis.

—Gracias a los padres de familia, a las mismas niñas y niños que participaron en este viacrucis por primera vez, ya que vivieron con mucho ahínco y apasionados cada personaje que se les encomendó —dijo Sergio Noh Cimé, coordinador del catecismo y promotor de este primer año de viacrucis.

—Gracias a los catequistas que también estuvieron apoyando a los niños.

—Todos los grupos participaron, desde el primer grado hasta quinto; creo es muy loable que desde esta edad se les inculque la importancia de vivir y convivir en las actividades de la Semana Santa, para que de alguna manera sientan y reflexionen lo que Jesucristo vivió en sus últimas horas.

—Gracias a los 25 participantes, desde el más pequeño papel hasta el más grande; todos son valiosos, más aun cuando a esa edad es de mucha alegría y en ocasiones de jugar y que dejaron atrás para vivir una pasión muy importante en la Semana Santa —destacó.— Miguel Ángel Cárdenas Pech/ m.á.r.t./ Andrés Chan Chuc/ j.c.p.k.

 

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