La barda se hizo serpenteada y así resistió a “Isidoro”
PROGRESO.— Hasta el miércoles 14 de septiembre de 1988, el muro del malecón de este puerto fue recto y midió un metro de altura.
La barda costera fue construida en 1971, cuando se amplió esa avenida de la calle 76 a la 80 con motivo del centenario de la fundación de esta ciudad.
Pero en la tarde del 14 de septiembre de 1988, el muro construido para evitar el avance del mar fue destruido por los fuertes vientos y las marejadas ocasionadas por el huracán “Gilberto”.
Así que el mar, ya sin obstáculos, entró con furia en la ciudad y las olas arrasaron con todo lo que encontraron a su paso, como alijos, lavadoras, refrigeradores y otros muebles.
La calle de la avenida del malecón quedó llena de arena; ahí quedaron tirados algunos postes y palmeras como mudos testigos del paso del potente huracán.
Impulsora Karibean, constructora capitalina contratada por el gobierno estatal, construyó una nueva avenida con un andador de adocretos, con iluminación y con torres para salvavidas.
Usó concreto resistente a las inclemencias del clima.
Se optó por una barda serpenteada, pues los expertos dijeron que solo así resistiría los embates de las olas causadas por un ciclón.
La barda serpenteada tuvo un cimiento de 1.2 metros de profundidad, fue de concreto y resistió los vientos del ciclón “Isidoro” el 22 de septiembre de 2002.
Casi 10 meses después de “Gilberto”, el 1 de julio de 1989, en el aniversario de la ciudad, el entonces gobernador, Víctor Manzanilla Shaffer, inauguró el reconstruido malecón.
En 2002, con $1.100,000 federales se colocó granito a la banca del muro, se instalaron 44 lámparas italianas con postes de material galvanizado y se pintó la barda.— Gabino Tzec Estrella/ Flor Estrella Santana
