Irregularidades en el caso de un suicidio juvenil
TIZIMÍN.— Tras el fallecimiento de Gaspar Santana Veliz en el puerto de Las Coloradas, salieron a relucir irregularidades que indignaron a la familia.
Como se recordará, el pasado jueves, un joven de 25 años se suicidó en su domicilio. La familia precisa que eran poco después de las 7 de la noche cuando llamaron al doctor del dispensario médico para que valore a Santana Veliz, quien aún presentaba signos vitales.
Sin embargo, el médico no acudió, pero sugirió que lo llevaran hasta el dispensario, donde minutos después el mismo galeno expresó que ya había fallecido.
Sin acta de defunción
En el dispensario médico les informaron que no pueden emitir un acta de defunción “para evitar problemas”, además que “sería más papeleo”, de modo que les pidieron regresar el cuerpo a la casa y esperar ahí al médico forense.
Las tías del fallecido señalan que el médico debió de acudir a la casa o emitir el documento de defunción al pedir llevar a Santana Veliz al consultorio, sin embargo, prefirió evitarse problemas, ya que aún es pasante.
La familia del hoy occiso asegura que, tras el incidente, se solicitó apoyo a la Policía para que informaran a la Fiscalía, pero a las 10 de la noche no habían avisado debido a que no tenían crédito en su teléfono celular.
La familia reportó el hecho a la Fiscalía y a la 1 de la mañana se realizó el levantamiento del cuerpo.
A raíz de las irregularidades, el Ayuntamiento de Río Lagartos donó la fosa donde se enterraría al difunto. La inconformidad de la familia provocó que el pasado sábado las autoridades municipales cambiaran al médico del dispensario.
Los padres y tías del hoy occiso aseguran estar indignados por lo ocurrido, sobre todo por la decisión del médico, a quien “solo por amistad le dieron ese puesto”.— WENDY Aracelly UCÁN CHAN
