CHICXULUB PUERTO.— Desde la colonia Xelpac en Kanasín, ayer domingo llegaron a esta comisaría feligreses de la iglesia cristiana Manantial de Vida para hacer un bautizo en el mar.
Decenas de integrantes de esta iglesia entonaron alabanzas a Dios en la emotiva ceremonia donde Josué Espadas, de 21 años de edad, fue sumergido en el mar para limpiarse de sus pecados.
Después, los feligreses felicitaron al nuevo cristiano y con aplausos, oraciones y fuertes abrazos le dieron la bienvenida a la nueva vida.
La pastora de la iglesia, Jimena Domínguez, indicó que el acto del bautizo en el mar es una manera simbólica de limpiarse los pecados y lo hacen por mandato de Dios e, incluso, siguiendo el ejemplo de Jesucristo, quien fue bautizado en un río (el Jordán) por obediencia al mandado divino.
Josué Espadas dijo que para él, el sacramento del bautismo significa morir en la carne para revivir en Cristo y limpiarse de todo pecado.
Afirmó sentirse muy contento por este momento.
Contó que hace unos cuantos días, el de su cumpleaños, cayó muy enfermo de tuberculosis, lo llevaron a distintos médicos, pero ninguno le daba esperanzas de vida.
Añadió que la comunidad se mantuvo orando junto a él y fue así que sanó.
Por ello, abundó, decidió recibir el bautismo, pues antes, indicó, era un pecador.
El joven informó que es hijo de la pastora.
Madre e hijo, alegres, dijeron que era un momento muy feliz para ambos “uno de los más felices de mi vida”, dijo la pastora.— DORISELA PECH
