Vehículos siniestrados que con grúas de Jacinto Worbis Alonzo se dejaron en el campo de béisbol de Santa Cruz Pachón

Tiran autos en un campo, cierran vía y va la Policía

SANTA CRUZ PACHÓN, Motul.— A menos de tres semanas que el miércoles 6 el empresario Jacinto de Guadalupe Worbis Alonzo intentó cercar el campo de béisbol “Benjamín Campos” de esta comunidad, ayer martes empeoró el conflicto, al grado que llegó un convoy de policías a la vivienda de la comisaria municipal, María Cándida Chan Tamayo.

Ello agravó el ambiente tenso que se vive en esta comisaría, que se ubica a 2.7 kilómetros de la ciudad de Motul y según el Inegi tiene unos 231 habitantes.

Desde el sábado 9, unos 50 vecinos impiden que albañiles construyan un muro alrededor del campo, que los habitantes dicen que hace más de 100 años es de la comunidad y que Worbis Alonzo, dueño de una empresa de grúas, afirma que es parte del casco de la hacienda que en diciembre de 2015 le compró a Lízbeth Cristina Flores y Chan en $300,000.

Ayer como a las 4 de la madrugada, cuando muchos vecinos dormían y otros se preparaban para ir al trabajo o la escuela, varias grúas colocaron cuatro vehículos siniestrados —una pipa, parte de un tráiler y dos camionetas— en el área de juego del campo de béisbol.

Quienes vieron las maniobras de las grúas fueron a la capilla y con el repicar de las campanas despertaron al resto de los habitantes, quienes salieron a ver lo que sucedía y se llevaron la sorpresa de hallar vehículos en el campo de béisbol.

En respuesta, poco más de 50 vecinos colocaron grandes piedras en la carretera de entrada de esta localidad para impedir el paso de vehículos que no son de habitantes del poblado.

Los inconformes afirmaron que esperaban que las autoridades correspondientes lleguen a solucionar el problema “del despojo”.

En alerta

Por grupos hicieron guardias para vigilar que nadie quite la barricada en la vía de acceso a la comunidad.

A las 6 p.m llegó un convoy de nueve patrullas con unos 36 agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Policía Municipal ante la casa de la comisaría, ubicada unos metros antes del bloqueo con piedras.

El comandante Pablo Pech y otros agentes caminaron hasta el campo, donde la comisaria y otros vecinos hacen guardia.

Los policías dijeron que llegaron por una denuncia de disturbios, que les dijeron que iban a desmantelar los vehículos siniestrados.

Minutos después, los agentes se retiraron. No detuvieron a nadie.

Desde el miércoles 6, Worbis Alonso denunció a la comisaría ante la Fiscalía del Estado por amenazas y agresión.— Mauricio Can Tec

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