“No me llevé ni un peso”, dice ex edil de Valladolid
VALLADOLID.— Aunque aclaró que no quiere ventilar su problema en los medios de comunicación, el ex alcalde Roger Alcocer García precisó que las acciones en su contra son un asunto mediático, y, además no se trata de obras que no existen, sino que están en proceso y así se le hizo entrega a la administración que sucedió a la suya, que incluso dejó los recursos para continuarlas en tres cuentas, de lo cual tiene todos los documentos que lo prueban, pero eso lo hará ante el Juez de control que lleva el caso.
Ayer publicamos que un Juez de control vinculó a proceso al ex alcalde Alcocer García y a su entonces tesorero, Óscar Arturo Esquivel Palomo, acusados por el Ministerio Público de la Federación de peculado por un monto de $25 millones, de cuatro supuestas obras que no se llevaron al cabo, que son la Plaza de la jarana, un museo del tren, una biblioteca y una unidad deportiva.
El Juez de control otorgó seis meses al Ministerio Público de la Federación para que aporte pruebas complementarias en el caso y así se determine la situación jurídica de los indiciados que pasarán ese proceso en libertad, de modo que no se sabe si irán o no a la cárcel.
En entrevista vía telefónica, el ex alcalde de entrada dijo que no quiere que se interprete que está litigando su caso en los medios de comunicación, pero accedió a responder algunos cuestionamientos que se le hicieron.
En todo momento aclaró que no se trata de obras que no existen, sino que son proyectos en proceso, y que tiene todos los documentos, imágenes y todo lo necesario para demostrar que sí se estaban llevando al cabo, pero que por diversas circunstancias se suspendieron.
Robo de materiales
Alcocer agregó que a la empresa contratada le robaron materiales que guardaba en el sitio de la construcción; luego una empresa que realizó trabajos de cambio de los rieles del tren y sus durmientes ocuparon el edificio como bodega, lo cual atrasó la obra que había empezado escasos cinco días antes que termine su administración, de tal modo que cuando se intentó reiniciarlas ya no quisieron las autoridades entrantes.
Al estar en proceso las obras se les dejó en tres cuentas los recursos para continuarlas, de lo cual tiene evidencia que presentará en su momento como alegato a su proceso, pero al final será a la autoridad competente a las que se la presentará.
En cuanto a su proceso, sobre lo que no quería hacer declaraciones, dijo que no sabe cuáles fueron los sustentos legales para que el juez los vincule a proceso, sin embargo tienen los seis meses para aportar todas las pruebas a su favor, pues considera el asunto como una acción mediática y política.
Al preguntarle si cree que saldrá adelante en este proceso no dijo sí y tampoco no, solo comentó que desde hace muchos años siempre ha sido un hombre de bien, que solo se ha preocupado por el bienestar de su municipio y de su ciudad, pero que confía en las autoridades que llevan el caso.
También aclaró que él no se ha llevado ningún peso, como sugiere el caso, pues los recursos se fueron aplicando, incluso solo se le proporcionó el 20% de anticipo a la empresa, lo cual también se invirtió en las obras, motivo por el cual hubo un avance en su construcción.
Tras la comunicación telefónica, por medio de sus colaboradores emitió un comunicado en el que se indica lo siguiente:
“En el proceso de entrega recepción se entregaron obras en proceso, nunca se documentó obra finalizada.
“Hay expediente de obras con las estimaciones y fotografías de evidencias del inicio, avances y pagos realizados.
“De la obra denominada Unidad deportiva en San Francisco, en realidad se trata de dos calles paralelas, y el campo infantil de futbol, y áreas de reposo. No es una unidad deportiva total.
“En lo que respecta a la biblioteca digital, de la obra programada solo falta cambiar maderas y láminas, o sea el techo en general, poner lámparas interiores, las paredes y pisos están trabajados. Esas dos obras nunca se permitió continuar.
“En cuanto a la Plaza de la jarana y Museo de transporte, se inició el 25 de agosto de 2015, seis días antes de concluir la administración, y el constructor metió maquinaria y material, mismo que le fue robado. Nunca se le permitió continuar pese a las infructuosas gestiones del ex alcalde de intermediación con el municipio”.— Juan Antonio Osorio
