Pocos turistas, en el primer día del año, en Izamal
IZAMAL.— Lento despertar tuvo la ciudad ayer miércoles, tras los festejos para recibir al Año Nuevo.
Pocos vecinos y paseantes se observaron en las primeras horas de la mañana en el centro del Pueblo Mágico.
La llegada del Año Nuevo fue un descanso del ruido de las bocinas de los comercios, de los vehículos con equipo de sonido, de los sonidos de motos y autos y del ruido de las bocinas de vehículos.
Fue un amanecer donde lentamente se iniciaron las actividades, pero sin el ruido y el transitar de la gran cantidad de personas que en las últimas semanas llegaron a Izamal procedentes de varias partes de México y municipios circunvecinos.
Los comercios cerrados fueron otra señal de que la mayoría de la gente no salió de sus casas, tras despedir el año 2019 y recibir este 2020 hasta horas de la madrugada con los festejos en familia, amigos y vecinos.
Tampoco se observó a persona alguna haciendo hasta dos horas en la fila para viajar a Mérida, lo que se vio días antes del Año Nuevo en el paradero de los taxis de la ruta Izamal-Mérida.
En los paraderos de los autobuses foráneos, solo había dos o tres pasajeros esperando camión para viajar a Cancún, Valladolid, Mérida y otras poblaciones.
Solo unos cuantos taxis foráneos laboraron, al igual que pocos ruleteros de la ciudad, y unos cuantos coches Victoria estaban apenas dando servicios.
Pocos artesanos abrieron sus locales, unos cuantos turistas nacionales paseaban con total libertad en el Centro y unos seis puestos de alimentos del mercado abrieron para atender a los que, tras festejar, salieron de casa para desayunar.
En general, luego de varios días de alta afluencia de turistas y vecinos compradores que dejaron buenas ganancias en los negocios, los comercios y prestadores de servicios descansaron ayer y hoy jueves reanudarán sus actividades normales.— José Candelario Pech Ku
