Los ejidatariosde Pisté frenan a agentes del INAH
VALLADOLID.— Personal de la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) intentó clausurar otra de las áreas del ejido de Pisté, comisaría de Tinum, donde están instalados algunos locales comerciales que utilizan los ejidatarios, con el argumento de que están usando un sitio donde hay basamentos mayas, incluso un sacbé, lo cual no permitieron los afectados lo que causó una discusión y los funcionarios federales se retiraron del lugar sin cumplir con su objetivo.
El mes pasado, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), clausuró un espacio que los ejidatarios habilitaron como estacionamiento y construían una palapa, con el argumento de haber especies endémicas en el lugar y que se estaban destruyendo. El pleito continúa hasta ahora, ya que esa dependencia federal no ha resuelto el problema.
El comisario ejidal, Evelio Mis Tun, comentó en ese momento que la acción es un asunto político, además que el INAH orquestó todo debido a que se le está afectando su negocio en el parador turístico que administra.
En la parte de enfrente donde está el estacionamiento, en el otro lado de la vía de la carretera federal, se construyeron estructuras de madera que son en realidad locales comerciales, donde los ejidatarios y sus hijos venden artesanías y se ubica a unos metros del camino que conduce a la zona arqueológica de Chichén Itzá.
El jueves por la tarde arribaron al terreno representantes del INAH con el objeto de clausurar las estructuras de madera que ya están en funcionamiento, pero los ejidatarios se arremolinaron en el lugar, encabezados por su comisario ejidal Evelio Mis Tun, y se originó una discusión con los funcionarios federales.
Los funcionarios del INAH argumentaron que en el terreno habían basamentos mayas, incluso un sacbé, pero según los ejidatarios no había nada, solo unas piedras “que no sirven para nada”.
Extraño
Los ejidatarios argumentaron que desde hace varios años el instituto no se había manifestado en defensa de ese terreno, de modo que es extraño que ahora lo haga y por eso ellos sospechan que se trata de un asunto político y que solo quieren afectarlos a ellos.
Ante la molestia de los campesinos y la discusión que se convirtió en dimes y diretes, los funcionarios del INAH se retiraron del lugar, no sin antes exhortar a los ejidatarios para que no construyan nada en los lugares que se les señaló, de modo que pueden seguir usando sus espacios.
Los ejidatarios dijeron que no es posible que los quieran sacar de su propio terreno, pero les dijeron que en todos los lugares donde hayan basamentos y vestigios mayas, el terreno pasa a ser propiedad de la nación, pero se les insistió en que se respetarán todos los puntos ya indicados.— Juan Antonio Osorio Osorno
