Personal de la Cruz Roja en reciente recorrido por Dzilam González para evaluar daños de las inundaciones que dejó la tormenta “Cristóbal”

Anticipan efectos en la salud y en el medio ambiente

“Con las extraordinarias lluvias que trajo ‘Cristóbal’ prácticamente no solo se acabó la sequía sino que las aguadas ya se recuperaron”, sostiene Juan Vázquez Montalvo, meteorólogo del Comité Institucional para la Atención de Fenómenos Meteorológicos Extremos (Ciafeme) de la Universidad Autónoma de Yucatán.

Durante una entrevista, de la que ayer publicamos la primera parte —y está disponible también en nuestro portal en internet yucatan.com.mx—, el experto habla de los cambios geográficos que podrían surgir por el paso de la tormenta tropical y dice que seguramente se formarán nuevas aguadas en todo el Estado, porque la temporada de lluvias aún está empezando.

Además, agrega, muchos manantiales en la costa que estaban cubiertos con basura o material del suelo resurgirán por la presión del agua subterránea.

También se espera un impacto a corto plazo en el aspecto sanitario. El meteorólogo de la Uady anticipa un crecimiento de la plaga de mosquitos y, con ello, un aumento en los casos de dengue y chikungunya, además de enfermedades de la piel por la prolongada exposición de las personas al agua de las inundaciones.

Otro problema que se ve venir, apunta, es que en muchos pueblos quedaron animales muertos con las inundaciones y, al descomponerse, generarán focos de infección.

Más adelante recuerda que la temporada de lluvias continúa y, por tanto, la situación podría complicarse si caen precipitaciones intensas, ya que el acuífero se seguirá recargando y se retrasará la recuperación de las zonas afectadas.

También reitera que está en desarrollo la temporada de ciclones tropicales 2020, de manera que “esto apenas está comenzando”.

“Agencias internaciones, instituciones y burós meteorológicos habían dicho que se tendría un inicio muy temprano (de la temporada), o sea, que en el mismo mes de junio empezaría la acción”, enfatiza. “Al menos se está cumpliendo para la zona de la Península de Yucatán”.

Cuando le preguntamos qué se puede esperar después de “Cristóbal” y sus cuantiosos daños, el ingeniero Vázquez responde:

“Lo que podemos esperar es una temporada muy activa. En el segundo pronóstico de la Universidad Estatal de Colorado, EE.UU., que se dio a conocer el pasado jueves 4, se indica que será una temporada muy activa con 16 ciclones tropicales con nombre, más los tres que ya hubo, que son ‘Arthur’, ‘Bertha’ y ahora ‘Cristóbal’, para un total de 19 ciclones tropicales con nombre”.

De esos 19 ciclones, agrega, 10 serán tormentas tropicales (ya hubo tres), cinco huracanes moderados (categoría 1 y 2 en la escala Saffir-Simpson) y cuatro huracanes intensos (categorías 3, 4 y 5 en la misma escala).

El gurú de la meteorología en Yucatán reitera que la gran diferencia de “Cristóbal” con otros ciclones que han azotado a esta región fueron sus lluvias torrenciales y muy prolongadas.

Para tener mejor idea de la dimensión de esas precipitaciones recuerda que el antecedente más cercano es “Isidoro”, que en tres días de 2002 —el 22, 23 y 24 de septiembre— dejó niveles acumulados de 230 litros por metro cuadrado en el observatorio de la Conagua en Mérida, 255 litros en la estación de la Facultad de Ingeniería de la Uady y 230.4 litros en el nororiente de la capital yucateca.

“Cristóbal” dejó caer hasta 600 litros por metro cuadrado en el sur del Estado y en algunas zonas de Mérida.

Acerca de lo que se hizo mal y lo que se hizo bien con el paso de la tormenta, el especialista enfatiza:

—Se hizo mal al prestar atención a la mala información que estuvo circulando, sin averiguar la fuente, y propagarla.

—Estuvo mal no hacer caso de los boletines oficiales y sí guiarnos de chismes y mala información que estuvo circulando por medio de las redes sociales.

—Estuvo mal checar información oficial sin fijarnos de la fecha y hora de emisión del reporte, con datos de algo que ya había pasado o estaba fuera de tiempo.

—Lo que se hizo bien fue prepararse. Aunque no todos, hay que destacar que muchos diseñaron sus planes de contingencia familiar, institucional y empresarial y se prepararon con tiempo, de acuerdo con las indicaciones que se fueron dando.

—Las autoridades estuvieron avisando en tiempo y forma del peligro del ciclón tropical que se nos venía encima y pusieron a andar sus programas de emergencia.— ÁNGEL NOH ESTRADA

 

El paso de “Cristóbal” ¿Por qué fue errático y lento?

El meteorólogo Juan Vázquez indica las causas de la errática trayectoria de la tormenta.

Cobertura extensa

“Este ciclón era de amplio manto nuboso y de cobertura tan extensa que cubría todo el sureste del país y la Península de Yucatán”.

Contacto múltiple

“Esto le hizo entrar en contacto con una masa de aire húmedo que venía del Mar Caribe y lo empujaba hacia el Oeste, con la zona de interconvergencia tropical del Pacífico que la jalaba hacia el Sur y, por último, con una vaguada en el Golfo de México que la empujaba hacia el sureste y la encerraba y encajonaba en el sur del Golfo.”

Intentos de moverse

“Por su naturaleza, por la época del año, debería moverse hacia el Norte o Noroeste. Eso intentaba y la lucha lo hizo errático y muy lento”.

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