Los vecinos del polígono de Zaciabil

Envía material a otro sector del ejido de Zacabil

VALLADOLID.— Colonos del polígono de Zaciabil, perteneciente al ejido de esta ciudad, encabezados por Isela Martínez Sánchez, presidenta del comité de ese lugar, manifestaron que el alcalde Enrique Ayora Sosa envió más de 40 viajes de material blanco para el camino de acceso a otro sector del ejido, donde solo se benefician unas ocho familias, en lugar de responder las solicitudes que ellos han hecho en varias ocasiones en favor de casi 100 familias.

Señalan que el polígono está dividido en dos grupos, uno que está sobre el camino de acceso de la prolongación de la calle 40, encabezado por Isela Martínez Sánchez, y el otro grupo está ubicado sobre la prolongación de la calle 38, a cargo del delegado Armando Hoil Canché, quien es allegado de Ayora Sosa.

Los colonos que están ubicados en la prolongación de la calle 40 solicitaron desde hace mucho tiempo al alcalde el apoyo de material blanco en su camino de acceso de poco más de un kilómetro, pero nunca les ha hecho caso, y por el contrario, mandó los volquetes en el camino que conduce al cenote Kantó, donde solo viven unas ocho familias, incluso envió maquinaria pesada para aplanar el camino.

Sin embargo, en el Facebook del Ayuntamiento se publicó que los vecinos del polígono recibieron apoyo, por lo que piden aclarar que no fue para ellos.

En una visita que se hizo a los colonos que viven en la prolongación de la calle 40, dijeron que las autoridades municipales siempre les han negado la ayuda.

El sábado les donaron un volquete de material blanco para reparar parcialmente las partes muy dañadas y que son de difícil acceso, debido a que las piedras sobresalen en el camino, que por cierto cuando cae la lluvia se encharcan y la situación es más difícil.

Desperfectos

Los vecinos aprovecharon para denunciar que los paneles solares que les entregaron hace aproximadamente dos meses no están funcionando como se los hicieron creer, ya que apenas les dura unas cinco horas las cargas de las pilas.

Recibieron un panel solar y un pequeño enfriador, con costo de unos $70,000 por vivienda; sin embargo, no están funcionando porque por las noches apenas tienen unas cinco horas de energía y las pilas se descargan.

Este problema ocasiona que muchos niños y jóvenes que estudian en línea no reciban sus clases a la hora que en las escuelas se les indica, por lo tanto ya hay un serio atraso en la preparación de los estudiantes.— Juan Antonio Osorio Osorno

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