TECOH, Yucatán.— La Nochebuena era fría en Xkanchakán, comisaría de Tecoh. Las hermanas Cauich Yérvez se disponían a celebrar al igual que muchas familias yucatecas cuando a las 11 de la noche recibieron una noticia que las dejó, literalmente, heladas.
Su padre, Martín Olabo Cauich Iuit, quien había preferido quedarse en su casa a descansar pues tenía que madrugar para atender a sus animales, llegó angustiado al lugar de la reunión para informarles que debían ir con urgencia a Tecoh.
Tres horas antes, Lizbeth, la hermana mediana, había tenido un altercado con su hermano José Luis por una pava, y como la discusión subió de tono llamó a la Policía Municipal. Cuatro agentes municipales llegaron al sitio y se lo llevaron en la “cama” de una camioneta policiaca.
A pesar de todo, al padre, a Lizbeth y al resto de la familia les pareció extraño que la policía llegara horas después a pedirles que fueran a Tecoh.
Mal presentimiento
“Presentí algo, porque solo por una persona encerrada no te mandan a llamar”, dice Martín Olabo, quien atendiendo la solicitud de los policías esa misma noche acudió al pueblo con Lizbeth y su yerno.
Sin embargo, una vez en el pueblo los mantuvieron dentro de una camioneta un par de horas y solo al esposo de Lizbeth le permitieron bajar para informarle qué pasó. Con las mismas los regresaron a Xkanchakán donde el esposo de Lizbeth les dijo que José Luis se había ahorcado.

“Nunca nos dijeron que falleció por culpa de los policías. De hecho, mi hermano salió muy bien de aquí. No tenía nada, ni un raspón, nada, no estaba tomado y drogado no me consta…”, relata Lizbeth.
“Pero cuando lo regresamos toda su cara estaba destrozada, sus pies, sus manos moradas, su cabeza estaba rota, en su cara tenía una cortada… Cuando se lo llevaron de aquí no tenía nada”, añade la mujer, quien considera que los policías golpearon y torturaron a su hermano hasta causarle la muerte.
Reporte oficial
La misma Fiscalía General del Estado informó en un boletín que “durante el traslado a la cárcel pública se suscitaron los hechos sujetos a investigación en relación a la muerte a consecuencia de una asfixia mecánica por oclusión de vías aéreas (broncoaspiración), de acuerdo con el dictamen del Servicio Médico Forense”.
Por los hechos, la Fiscalía imputó a los policías M.A.C.H., A.CH.M., J.A.F.M. y E.F.U.CH. “por su probable participación en el delito de homicidio calificado”.
Lizbeth, sus hermanas María Grisel y Glendy, su padre y Manuela de Jesús Puch Uc, pareja de José Luis, piden que también se impute al comisario de la localidad, Reinaldo Chuc.
“Él estaba allí cuando pasaron todas las cosas, qué le costó, él era comisario municipal, pudo decirles a los señores que no lo lastimaran, sin embargo, no lo hizo, él permitió todo, y está libre”, reclama Lizbeth.
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El origen de la discusión
Lizbeth recuerda que la discusión con su hermano comenzó pasando las 7:30 de la noche. Días antes le había comprado una pava a José Luis. La tarde del 24, unas personas llegaron al predio familiar a comprar gallos y cuando vieron a la pava le pidieron a José Luis que se las vendiera y él accedió.
Esa acción originó la disputa que, al subir de tono, motivó que Lizbeth llamara a la Policía de Tecoh, que comisionó a los agentes que hacían base en Xkanchakán.
Con José Luis detenido la familia se dispuso a celebrar la Nochebuena hasta que a las 11 de la noche irrumpió el padre en la cena para avisar que tenían que ir a Tecoh. En Tecoh, los mantuvieron dentro de un vehículo sin decirles nada, y fue hasta la madrugada del 25 que les informaron del fallecimiento.
“Pero el acta dice que murió a las 8:30 de la noche, a la media hora que se lo llevaron”, dice Lizbeth, quien se queja de que nadie en Tecoh, ni el policía ni el comandante les dio la cara.

Exigen justicia
La familia pide justicia por lo sucedido y asegura que no lo dejarán así.
“Sí es cierto, lo mandamos a encerrar, pero no por eso quiere decir que lo maten, así como lo hicieron. Yo pido justicia y que también, el comisario esté encerrado junto con los cuatro elementos”, comenta Lizbeth.

“No vamos a permitir que quede impune y esperemos que la Fiscalía General del Estado no permita que quede impune y suelte a los policías que asesinaron a mi hermano”.
Los cuatro policías fueron imputados ayer domingo, y estarán en prisión mientras se realiza la investigación.
