Posibilidades de acuerdo con quien les vendió tierras

VALLADOLID.— Son más de 100 particulares que no son ejidatarios los que hasta el momento jurídicamente podrían ser víctimas de fraude de quienes les vendieron alguna fracción de tierras en el polígono de Zaciabil y que corren el riesgo de ser expulsados por otros grupos de gente que reclaman la devolución de esas tierras.

Sin embargo existe la posibilidad que los particulares que no son ejidatarios hayan llegado a algún acuerdo con sus vendedores, de varias maneras, es decir que les hayan vendido lotes de terrenos con la promesa de respetarles la operación de compra-venta hasta que se haga el cambio de tierras y deje de ser polígono del ejido para convertirse en colonia y así los nuevos dueños puedan hacer sus títulos de propiedad ante notario público, pero solo es una posibilidad.

Ayer publicamos que un gran número de particulares que no son ejidatarios y que compraron lotes de terrenos en el polígono de Zaciabil, podrían ser víctimas de fraude, considerando que no cuentan con su certificado parcelario ejidal, pues este documento lo tiene el ejidatario de la superficie que le correspondió cuando se lotificaron las 353 hectáreas, que por cierto fueron en promedio de media hectárea para cada uno.

De acuerdo con datos del ejidatario Antonio Abán Cocom, en términos jurídicos, los externos que compraron lotes de terreno no tienen ningún documento que acredite la compra que hicieron, de modo que los riesgos de perder su dinero y hasta el terreno son altos.

Sin embargo existe la posibilidad que hayan llegado a un acuerdo con el ejidatario vendedor, y que hayan firmado algún documento interno, es decir donde el vendedor se comprometa a respetar el terreno de su comprador y reconozca el dinero que habría recibido por la venta.

Esta significaría que el particular podría seguir viviendo u ocupando el terreno hasta que deje de ser polígono del ejido de Zaciabil y se cambie de destino y se convierta en una colonia, como lo fue hace muchos años la “Emiliano Zapata”, al poniente de la ciudad, que de la misma manera fue parte del ejido y se llevó el mismo proceso de lotificación.

Por cierto, el ejidatario comentó que debido a lo irregular en que se encuentra el asentamiento humano en ese lugar, las autoridades no deciden urbanizar y proporcionar todos los servicios básicos en el lugar, como son calles, agua potable y alumbrado público, entre otras cosas.

Consideró que en cuanto se cambie de destino esas tierras, entonces con mayor facilidad las autoridades en turno podrían aplicar proyectos de urbanización, mientras tanto no lo podrán hacer en perjuicio de todas las familias que ahí viven.— Juan Antonio Osorio Osorno DiariodeYucatan

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán