Unas escuelas, aún cerradas por casos de Covid-19
Diecisiete meses después que se cerraron por la pandemia de Covid-19, en marzo de 2020, las escuelas de Yucatán reabrieron ayer lunes para el primer día de clases presenciales, aunque llegaron pocos alumnos a los colegios, pues la mayoría seguirá tomando lecciones mediante internet desde sus casas.
En todas las escuelas que reabrieron, los alumnos tuvieron que pasar el filtro sanitario: les midieron la temperatura para descartar que tengan fiebre, les dieron gel antibacterial para las manos y tuvieron que usar tapaboca, para poder entrar.
En el primer día de clases presenciales del curso 2021-2022, algunas escuelas no abrieron porque se detectó un caso de Covid-19.
Ese fue el caso de la primaria Cirilo Montes de Oca, en Tekax, porque un maestro se enfermó de Covid-19, y de la escuela Niño Artillero, en Tzucacab, debido a que anteanoche les avisaron a los papás que se suspende el retorno a las aulas hasta nuevo aviso, pues el director dio positivo a Covid-19.
En general, a las escuelas llegaron pocos alumnos o, de plano, ningún estudiante.
Por ejemplo, el director de la primaria Rogerio Chalé en Tekax, Roger Cervantes Rivero, reportó que solo el 30% de los alumnos toma desde ayer las clases presenciales, de 7 a 10 de la mañana.
En Tizimín, en un recorrido se averiguó que, en la mayoría de las escuelas, cerca de un 25% de los alumnos inscritos asistió a las clases presenciales y en cada salón había de tres a 10 niños.
La gran mayoría de los alumnos llegó a las escuelas no solo con cubreboca sino también con caretas y hasta material para limpiar sus sillas y para cuando vayan a los sanitarios.
En Valladolid, se averiguó que el 10% de los alumnos asistió a las clases presenciales en las primarias.
Sin embargo, del grupo que toma clases en el domo de la cancha de la primaria Mediz Bolio llegaron solo ocho niños, y en la escuela Delio Moreno Cantón los maestros dijeron que ningún alumno arribó, pues todos los papás eligieron clases virtuales para sus hijos.
En Umán, la primaria Salvador Alvarado, con 315 alumnos, no se reabrió y los papás pidieron al alcalde alcalde Gaspar Cisneros Polanco un edificio temporal para las clases presenciales, porque le dijeron que la escuela está por colapsar y no es segura para los niños.
En Progreso, se averiguó que hay unos 12,500 alumnos desde preescolar y hasta educación superior, pero solo unos 2,373 de ellos (el 18.9%) toma clases presenciales.
