Foto: Megamedia

PROGRESO.— Conductoras denunciaron por maltrato y violencia verbal a los policías municipales del retén con alcoholímetro que, los fines de semana, funciona en la vía Yucalpetén-Chelem.

Afirmaron que los oficiales son groseros y prepotentes, y se burlan de quienes se atreven a cuestionar o a protestar porque se usa el mismo equipo para todos y no lo desinfectan para prevenir contagios de la pandemia del Covid-19.

Dijeron que los policías hasta amenazan con detener a quienes protestan y remitir los vehículos al corralón, así que se ven obligados a soplar en el alcoholímetro.

Narraron que cuando ellas pasaron por el retén para ir a Chelem o a Mérida, los oficiales les dijeron en torno burlón: “Si no se quieren contagiar que no salgan de sus casas”, “que se encierren” y “¿para qué salen?”.

Retenes de alcoholímetro en Progreso

La Policía Municipal instala los sábados y domingos retenes de alcoholímetro en el paso peatonal de la vía Yucalpetén-Chelem, poco después de la caseta de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), para revisar a los conductores que entran y salen de Chelem.

Los agentes portan guantes, cubrebocas y caretas, algunos hasta trajes especiales, pero usan el mismo equipo para todos los guiadores.

El conductor tiene que soplar el equipo, pero los agentes del retén no lo limpian, así que la mayoría; en especial las conductoras, protestan al pasar en el alcoholímetro, pues consideran que podría ser un medio de transmisión del Covid-19, pero en respuesta reciben un trato grosero, burlón y prepotente de los agentes, ante la falta de argumentos para explicar porque solo usan un equipo y no lo desinfectan luego que lo sopla un conductor.— G.T.V.

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