PROGRESO.— La guerra entre Rusia y Ucrania es horrible, dice Dennis Mikaso, descendiente de ucranianos que emigraron a Canadá, donde se establecieron.
El conflicto bélico le quita el sueño porque él tiene familiares que viven los horrores de la conflagración.
“Queremos que la guerra se acabe y que haya paz en Ucrania, en todo el mundo”, expresa Dennis, de 74 años de edad, quien se encuentra de visita en este puerto con su esposa, Shirley, originaria de Polonia y de 75 años.
Huyen de Ucrania a Polonia
En la frontera con Polonia, explica Shirley, están recibiendo a muchos ucranianos, les dan asilo; de ahí se van a otros lugares de Europa y podrían llegar a América; hay que ayudarlos, pues muchas familias han perdido su patrimonio por la guerra.
Dennis y Shirley son papás de Tracy Gingers, quien desde hace tres años reside en esta ciudad, realiza la labor altruista de rescatar perros callejeros y construye un hospital canino en el terreno de la casa que ocupa, en la calle 46 con 21 de la colonia Ismael García.
Tracy Gingers tiene sangre ucraniana, sus abuelos nacieron en Ucrania y emigraron a Canadá, donde se establecieron. Su papá es descendiente de ucranianos, viajaba a ese país donde tiene familiares, por eso la guerra le quita el sueño, la califica como horrible y que está acabando con ese pueblo.
Cena a beneficio: enviarán fondos a Ucrania
Dennis y Shirley, con el apoyo de Tracy, organizan una cena para recaudar fondos para ayudar a Ucrania.
El evento será el viernes 1 de abril próximo, a partir de las 7 de la noche, en el restaurante Jungle Gingers.
El menú será de platillos ucranianos. Ya giraron las invitaciones en la comunidad extranjera, y esperan nutrida asistencia.
