KIMBILÁ, Izamal.— Militares con armas de fuego se apostaron enfrente y afuera de una tienda de guayaberas y prendas, en esta comisaría, para custodiar una camioneta Suburban negra de vidrios polarizados en la que una persona llegó el viernes en la tarde, para hacer compras u otra actividad.
La prepotencia de los militares quedó de manifiesto cuando se tomó algunas fotografías de la camioneta y del vehículo de los soldados, pues un militar ordenó borrarlas del celular.
Una persona, quien vestía pantalón de mezclilla azul y camisa de manga larga en colores blanco y azul, se enojó porque se le preguntó quién es la persona que viajaba en la Suburban negra.
La pregunta motivó que el aludido grite al director de Turismo municipal: “Director, el presidente no les está dando nada a los reporteros”, al parecer por algún dinero, y el funcionario municipal no buscaba qué responder.
Luego un militar se acercó y ordenó: “Tienes que borrar eso de tu celular. No está permitido tomar fotos”.
El director de Turismo indicó que los reporteros solo hacían su labor, lo que calmó al mando militar.
Al final nadie dijo quién viajaba en la Suburban.
Vecinos dijeron que les asustó ver llegar a los militares y que supusieron que catearían los expendios clandestinos de cervezas, pero no lo hicieron.
Algunos indicaron que es una pena que quienes tienen un sueldo gracias a los impuestos de los mexicanos se den ciertos lujos, como el de ser escoltado por militares, y que estos a su vez sean prepotentes.— Megamedia
