VALLADOLID.— Trabajos de mantenimiento y remodelación, incluso la fijación de algunos anuncios en una gasolinera ubicada en la calle 39 con 52 en el barrio de Bacalar, originó el movimiento de la Policía Municipal y del personal jurídico y de gobernación de la Comuna, para fijar sellos de clausura e impedir que se siga trabajando en el lugar, debido a que según el ayuntamiento no cuentan con los permisos municipales.

El tema de las gasolineras en esta ciudad en los últimos días se ha convertido en un asunto polémico, al grado que el mismo alcalde, Alfredo Fernández Arceo, ha dicho que prefiere caer en desacato ante un juez federal que permitir que entre en operación la estación de servicio, así como también advirtió que no otorgará el permiso de construcción de otro negocio similar, ubicado en la calle 42 con 47 en el barrio de San Juan.

Poniendo en contexto a la sociedad, al final del periodo 2012-2015, que encabezó el ex alcalde Roger Alcocer García, se expidieron varios permisos de construcción y de uso del suelo para crear nuevas gasolineras en la ciudad.

Sin embargo en la administración de la ex alcaldesa Alpha Tavera Escalante, se impidió que se concreten dichas obras, con el argumento que los permisos no fueron aprobados por el Cabildo. Los empresarios se ampararon y ganaron poco a poco los recursos, pero aun así no se permitió que se construya ninguna de las gasolineras.

En la administración del ex alcalde Enrique Ayora Sosa, cansado de las multas que le ponían por un Juez Federal, al ganar un amparo el dueño de una de gasolinera, justo la que está ubicada en la calle 39 con 52, otorgó el permiso de construcción, pero negó la licencia comercial, de modo que el negocio no pudo abrir durante ese periodo y en el año que va de la actual administración.

Orden

Apenas hace unos 15 días un juez federal ordenó al alcalde Alfredo Fernández Arceo otorgar la licencia comercial a la gasolinera ya construida, pero el primer edil dijo que no lo entregará a pesar que le lleguen las multas correspondientes.

El jueves por la tarde, de repente arribaron al lugar, Policías Municipales, personal de Gobernación encabezados por su titular Alberto Basulto y procedieron a clausurar unos trabajos que se llevaban al cabo, según se explicó porque los dueños no contaban con los permisos correspondientes.

César Pat, encargado del negocio, explicó que solo realizaban trabajos de mantenimiento del edificio, cuando de pronto llegó la gente del ayuntamiento y de manera prepotente y con groserías intentaron clausurar los trabajos que se llevaban al cabo.

Insistió en que no se trataba de abrir la gasolinera solo se pretendía dar mantenimiento, pero el personal del ayuntamiento sin ninguna orden llegó y de manera grosera intentó cerrar el lugar, lo cual representa una violación a los derechos de los dueños del negocio que no tenían intención de abrir, como se pensó en su momento.

El viernes, el alcalde, Alfredo Fernández Arceo, en su mañanera se refirió al incidente y dijo que los encargados realizan diversas obras en el edificio, de lo cual no cuentan con los permisos correspondientes.

Se le hizo la primera notificación, según explicó pero los encargados de la gasolinera se portaron groseros y agredieron a un funcionario municipal, motivo por el cual se pidió el apoyo de la Policía Municipal, para impedir que se siga trabajando en el lugar sin los permisos correspondientes.

El primer edil recordó que no pueden llegar y hacer lo que ellos quieran, pues hay reglamentos que tienen que respetar, por lo tanto los exhortó para que cumplan con el proceso correspondiente para que se analice.

Precisó que el caso de reconstrucción o remodelación no tiene nada que ver con el tema de la licencia comercial, de modo que es necesario aclarar ese punto.— Juan Antonio Osorio Osorno DiariodeYucatan

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