VALLADOLID.— Pepenadores fomentan los basureros clandestinos en la zona urbana de la ciudad, ya que las bolsas de desperdicios que recolectan las arrojan en las calles, sin que las autoridades apliquen sanciones, como ocurrió hace unos días en el fraccionamiento “San Isidro”.
En ese reparto, la Policía Municipal detectó en flagrancia a uno de ellos que a bordo de una motoneta llevó bolsas de basura en el lugar.
Desde hace años que se suscita el problema de los tiraderos, que ha sido un dolor de cabeza para las autoridades en turno, ya que los pepenadores o recolectores privados van a las casas y por $5 se llevan la basura, que llevan a tirar en distintos rumbos de la ciudad.
En su momento se ha mostrado con evidencias que algunos sitios son convertidos en tiraderos clandestinos, como es el caso de las orillas de las ciclovías, así como también por los caminos que conducen a las comisarías de Tixhualactún, Popolá, por las arterias antiguas.
En varias ocasiones trabajadores de Imagen de la Comuna han limpiado las partes donde se han detectado desperdicios, pero la gente continúa tirando su basura donde quiera, y así fomentan los tiraderos clandestinos.
Fraccionamiento de San Isidro I y II, foco de atención
En el caso particular del fraccionamiento San Isidro I y II, se tienen instalados dos depósitos de basura en cada uno de ellos, pero hay personas que para ganar dinero pasan a las casas de los conjuntos habitacionales para recoger las bolsas, y a cambio les pagan, pero en lugar de llevar las bolsas al tiradero municipal lo dejan en otra calle del mismo fraccionamiento.
En San Isidro II hay un camino de unos 100 metros que enlaza ese conjunto habitacional con la avenida principal que lleva al Hospital General, en donde tiran los desechos.
Esa situación fue detectada por los agentes de la Policía Municipal, justo en el momento algunas personas.
De acuerdo con la información obtenida, los uniformados obligaron a los pepenadores recoger de nuevo las bolsas que habían tirado minutos antes, pero ya habían otras en el lugar, por lo que personal de Imagen del ayuntamiento acudió a recogerlas.
Según se averiguó, no se aplicó ninguna sanción a los presuntos responsables, a pesar de haber sido descubiertos en flagrancia.
