PROGRESO.- Progreso recibió a cientos de visitantes en su playa, su Malecón, en sus calles y negocios de alimentos y bebidas durante la jornada de ayer domingo.
Todos disfrutan el buen tiempo, el sol aún brillante de la tarde, los mariscos y pescados, las cervezas, las bebidas preparadas con una mezcla de especias, frutas y licor que conquista el paladar, sin embargo, los visitantes ‘huyeron’ de la playa yucateca antes de que se instalarán los retenes en Progreso por temor a grandes multas y conflictos con la policía.
Visitantes ‘huyen’ de los retenes en Progreso
Muchos visitantes que llegaron a Progreso en vehículos particulares abandonaron el famoso puerto yucateco, el más cercano de Mérida, antes de que la Policía Municipal instale los temibles retenes antialcohólicos en dos puntos estratégicos para la salida del puerto de Progreso.
El primer retén se ubico a unos metros del distribuidor vial que lleva a Mérida y en las inmediaciones de la glorieta de Chelem y Yucalpetén que también llevan a Mérida.

Los retenes policiacos toman control de la vialidad de esas dos salidas del puerto entre las 6 y 7 de la noche. En tan solo unos minutos quienes hayan tomado y manejen enfrentarán la dureza policiaca en este puerto.
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Turistas temen al alcoholímetro en Yucatán
Los visitantes que conducen en estado de ebriedad o rebasan el límite permitido por el sensor del medidor de alcohol enfrentará el rigor policiaco que según conductores sancionados les cuesta mucho dinero en multas y liberación del vehículo.
“A mi hermana por tomar dos cervezas le quitaron su vehículo y la multaron, gastó 40 mil pesos para resolver este problema”, contó una empleada de la gasolinera donde suele instalarse el retén de la salida principal del puerto.
Un entrevistado recomendó “tomar en el puerto” y según relató, trajo 20 mil pesos, trajo un conductor que no toma porque, de lo contrario, “no regresa con su vehículo a su casa”.

Otros visitantes que tomaron a diestra y siniestra en las palapas de la Playa del Malecón dijeron que no se preocupan porque su familia vino en camión de pasaje y así regresarán.
Un policía estatal que estuvo en la playa tomó algunas cervezas, pero usa el transporte público de Mérida a Progreso, por lo que no tiene problemas: “Sí, están duros los policías”,. admitió aunque no es su área de trabajo.
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Turistas nacionales y locales son detenidos en retén en Progreso
Los policías comisionados en el retén de la salida de Progreso a Mérida, que siempre se instala a unos metros antes del distribuidor vial, permitieron que el reportero del Diario realice su trabajo y platique con algunos conductores retenidos antes de que lo invitará al módulo de pruebas.

Un turista de Tlaxcala porfió que solo tomó dos cervezas en su comida y no estaba visiblemente ebrio, estaba en condiciones de manejar con seguridad. Le dieron oportunidad de que permaneciera un tiempo para otra prueba para darle tiempo que baje el nivel de alcohol.
Otro conductor aceptó que sí bebió más de cuatro cervezas. Lo multaron porque él conducía al momento de pasar por el retén. Su cuñado que salió con bajo nivel fue a pagar la multa.

Varios taxistas que ya saben de las retenciones se aparcaron en las cercanías del retén y ofrecen su servicio para que vayan a la estación de policía a pagar la multa o para el traslado de las familias.
“No podemos quitar a los taxistas, están en su trabajo de buscar clientes, saben que aquí se necesita su servicio y vienen cuando se instala el retén”, señaló un oficial.

Denuncian que retenes son ‘un gran negocio’ en Progreso, Yucatán
Líderes sociales y empresariales de Progreso han denunciado en el Diario que los retenes antialcohólicos es el gran negocio y caja chica en el puerto, porque imponen multas de $9,000 a $15,000 los fines de semana.
En vez que sea una campaña preventiva de accidentes de tránsito estos operativos son para recaudar dinero, denunciaron los empresarios.

“Los mandos policíacos deben tener más control de los agentes a cargo del retén con alcoholímetro, vigilar que sean más atentos, no agresivos, con criterio y no solo levanten infracciones y cobren, pues los afectados que pagan elevadas multas no regresarán al puerto, expresó Javier Carvajal García, líder del sindicato local de taxistas de la CTM al Diario.
El líder sindical teme que los visitantes multados por el alcoholímetro harán campaña negativa de Progreso, y dirán que los guiadores son asaltados en los retenes del puerto.
“Estoy seguro que todos los que han sido detenidos y con sus familias padecido horas en los retenes están realizando promoción negativa, a sus amistades y familiares les advertirán de los riesgos y que sería mejor que no visiten los puertos”, indicó.
Hay casos sonados de la arbitrariedad policíaca, como el de Roberto Lanz Hernández, de 38 años, que intentó ayudar a un pariente suyo que llegó de visita, pero lo detuvieron en el retén de la salida de la ciudad, lo maltrataron y falleció tras 12 días con derrame cerebral en diciembre de 2022.
“Son cosas que ocurren en los retenes”, afirmó.
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