Solo algunas palapas, así como camastros del malecón, estaban ocupadas ayer en la jornada de crucero
Solo algunas palapas, así como camastros del malecón, estaban ocupadas ayer en la jornada de crucero

PROGRESO.— De mala forma atravesaron ayer la jornada de crucero vendedores ambulantes y prestadores de servicios del malecón, quienes obtuvieron muy pocos dólares.

Proveniente de Cozumel, del estado vecino de Quintana Roo, llegó la embarcación turística Carnival Breeze a las 7:34 de la mañana a Progreso, y zarpó a las 4 de la tarde con rumbo a Galveston, Texas.

Con base en cifras oficiales de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona), indicaron que trajo 6,107 personas; 4,752 pasajeros y 1,355 tripulantes, de los cuales 300 permanecieron en el puerto.

Debido a la poca presencia de turistas, el día resultó decepcionante para los trabajadores locales, que tuvieron ventas bajas.

Los únicos beneficiados de la escasa derrama económica fueron los rentadores de bananas, masajitas y vendedores de cócteles de frutas, dulces de pepita, artesanías, entre otros.

De hecho, a diferencia de días anteriores, prácticamente ningún turista se aventuró a caminar por las calles del centro.

De acuerdo con vendedores de la zona, vieron bajar al puerto de altura a decenas de camiones turísticos, pero prácticamente ninguno se quedó en Progreso.

Llevan a turistas a otras zonas de Yucatán

Cabe la posibilidad que la mayoría de ellos cargados de visitantes se dirigieron a otros destinos como Mérida, Chichén Itzá, cenotes, por mencionar algunos.

“Siempre es lo mismo, aquí no nos dejan a nadie. Los que están ahí arriba (el puerto), aprovechan para vender sus paquetes y hasta hablan mal de nosotros para que la gente tenga miedo de quedarse aquí y mejor se vayan a otros lugares”.

Eso es jugar sucio, porque solo vienen los que tienen poco dinero y nosotros ya no ganamos nada”, platicó un conocido vendedor ambulante, que lleva varios años trabajando en el malecón.

En recorrido por la playa, ésta lucía prácticamente desierta. Solo algunas palapas y camastros estaban ocupados, mientras que un pequeño grupo de bañistas disfrutaba de la calidez del mar.