Protegido con un paraguas, un hombre de Tzucacab se dirige a realizar compras durante la lluvia, ayer
Protegido con un paraguas, un hombre de Tzucacab se dirige a realizar compras durante la lluvia, ayer

PETO.— Ayer, desde la mañana comenzó a llover en la población, lo que prácticamente paralizó todas las actividades en la localidad y se esperaba que las precipitaciones continúen en la tarde y noche del mismo sábado.

Las familias prefirieron permanecer en sus casas debido a las condiciones climatológicas, y solo salieron en casos necesarios para hacer algunas diligencias.

Debido a que las lluvias fueron menos intensas que en otras ocasiones, todo marchaba con tranquilidad en la población; sin embargo, las autoridades se mantuvieron al pendiente ante cualquier eventualidad.

De igual manera, a través de sus redes sociales, durante la mañana el Ayuntamiento informó sobre la evolución del huracán “Beryl” y especificó que debido a la lejanía en que se encontraba el meteoro, por el momento no representa riesgo para el Estado.

Vaticinio

A pesar de ello, señalaron que se esperaba un aumento potencial de lluvias, aviso que hicieron con la finalidad de que la ciudadanía mantenga la calma, pero también tome sus precauciones.

El monitoreo ha sido permanente en las comisarías que suelen tener problemas de inundaciones, como Tobxilá y Uitziná.

De igual manera, en días pasados, personal de la Secretaría de Salud del Estado fumigó en todos los refugios temporales de la población, para que estén en condiciones adecuadas en caso de ser requeridos.

Las mismas labores se realizaron en la comisaría de Justicia Social, para controlar el brote de moscos, debido a que éstos han proliferado por las lluvias.

En Tzucacab, las fuertes lluvias que iniciaron desde la madrugada ocasionan pérdidas económicas a comerciantes ya que bajó la venta, jornaleros y campesinos suspendieron trabajos lo que consideran pérdida económica para las familias.

Empleados agrícolas de esta villa y campesinos señalaron que por las lluvias suspendieron sus trabajos cuando apenas iniciaban, después de la breve tregua, y se interrumpió nuevamente ya que los campos se volvieron a inundar.

Juan Manuel Balam dijo que se quedó sin trabajo y cuando ya iba a ocuparse se volvió a interrumpir porque las lluvias iniciaron nuevamente y se suspendieron labores porque el terreno está inundado y por los encharcamientos no se puede sembrar ni aplicar plaguicida.

Pequeños comerciantes dijeron que con estas lluvias bajaron las ventas, poca gente salió a comer, y ni los trabajadores que pasan a desayunar llegaron.

Pocas amas de casa salieron a comprar ya que todo el día estaba lloviendo.— Miguel Ángel Moo Góngora / MARTÍN CHAC BACAB

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