VALLADOLID.— Ayer poco antes del mediodía salieron vehículos militares con soldados del XX Regimiento de Caballería Motorizada que se dirigieron al norte del país. Se dijo que fueron enviados a Sinaloa.
De acuerdo con información obtenida de los familiares, desde hace una semana les informaron a los soldados sobre el viaje que realizarían, pero no les dijeron a dónde irían.
Los militares, unos 300 en promedio, salieron de descanso el miércoles y jueves, a fin de que convivan con sus familias y ayer viernes se presentaron al cuartel militar ya con su equipaje, que ellos ya saben lo que deben llevar sin excederse.
Desde las seis de la mañana se comenzaron a preparar en el interior del XX Regimiento de Caballería, cargando sus pertenencias y lo propio de sus funciones y fue cerca de las once de la mañana que ya dispusieron a salir.
Mientras tanto, durante la mañana se comenzaron a concentrar en las puerta del cuartel los familiares, incluso dio tiempo que los hijos salgan de la escuela para acompañar a las madres de familia.
Cuando se formó el convoy en la entrada principal, se comenzaron a observar rostros tristes de las esposas y de los hijos, luego en poco minutos comenzaron a salir, y se escucharon expresiones como “adiós mi amor, cuídate”, “adiós papi”, “cuídate”, una ama de casa se metió casi en el camino de una camioneta para darle algo a su esposo que había olvidado.
Algunos militares mandaban besos a su familia que les agitaban la mano en señal de adiós y despedida, incluso algunas de las mujeres estuvieron al borde del llanto.
El convoy se dirigió hacia la carretera federal rumbo a Cancún, pero al llegar al crucero del libramiento, dieron vuelta para buscar la carretera de cuota y continuar hacia la ciudad de Mérida y de allí para el centro y norte del país.
Algunas mujeres comentaron que saben que sus esposos fueron enviados a Sinaloa, para apoyar en el combate al narcotráfico y debido a la violencia que se ha desatado en ese lugar, por los enfrentamientos entre carteles del narcotráfico.— Juan Antonio Osorio Osorno
Ejército Despedida
Expresiones cariñosas y caras tristes se vieron en la despedida a militares.
“Adiós, cuídate
Expresiones como “adiós, mi amor, cuídate” o “adiós, papi”, abundaron en Valladolid. Una ama de casa se metió casi en el camino de una camioneta para entregarle algo a su esposo que había olvidado.
